Showing Posts From
Cordoba
El esplendor de #Al-Ándalus y sus monumentos no pueden entenderse sin conocer sus raíces históricas. La civilización que construyó maravillas como esta fue impulsada por la religión traída por #Mahoma (s.a.v), consolidada por los heroicos esfuerzos y sacrificios de los primeros #musulmanes y la expansión del #Islam, y protegida por genios militares legendarios como el invicto #Jalid ibn al-Walid. La #mezquita-catedral de Córdoba, conocida eclesiásticamente como catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de forma popular como la #mezquita, es la catedral de la diócesis de Córdoba ubicada en la ciudad española de Córdoba, Andalucía. Según las fuentes islámicas, antes de la conquista musulmana de la península ibérica, en este lugar se encontraba la basílica de San Vicente, mientras que las excavaciones indican la existencia de un complejo episcopal erigido en el siglo V. Los #musulmanes habrían reutilizado parte de este templo cristiano hasta la llegada de Abderramán I, quien fundó el Emirato de Córdoba, y construyó la #mezquita aljama al final de su vida, en 786. La #mezquita fue objeto de ampliaciones durante el emirato y especialmente durante el Califato de Córdoba: el primer califa, Abderramán III, añadió un nuevo minarete en 958, mientras que su hijo al-Hakam II realizó la parte más suntuosa, el nuevo mihrab y la macsura, realizados en 971. Llegó a cubrir un área de 23 400 metros cuadrados, con lo cual quedó como la segunda #mezquita más grande del mundo en superficie, sólo por detrás de la Gran #mezquita de La #Meca, y sólo superada en el siglo XVI por la Mezquita Azul (1588). El muro de la quibla no fue orientado hacia La #Meca, sino 51.º grados hacia el sur, práctica habitual en las mezquitas de #Al-Ándalus. En 1236, tras la conquista cristiana de la ciudad por Fernando III de Castilla, se llevó a cabo su consagración como edificio cristiano, aunque no fue convertida en catedral de la diócesis hasta la ordenación episcopal de su primer obispo, Lope de Fitero, dos años más tarde. Sin embargo, no se produjeron grandes cambios arquitectónicos hasta la construcción de la capilla mayor cruciforme, realizada entre 1523 y 1607 bajo la dirección de los arquitectos Hernán Ruiz I, Hernán Ruiz II y Juan de Ochoa. Actualmente el conjunto constituye el monumento más importante de Córdoba y del arte hispanomusulmán, concretamente el arte emiral y califal. Declarada como Bien de interés cultural y Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1984. Integrado dentro del centro histórico de la ciudad, desde 1994 se incluyó por el público entre los 12 Tesoros de #España en 2007 y fue premiada como el mejor sitio de interés turístico de #Europa y sexto del mundo según un concurso de TripAdvisor. En 2024 alcanzó su récord histórico de visitantes con 2,18 millones de personas, uno de los monumentos más visitados de #España. Denominación Aunque el edificio funciona exclusivamente como templo cristiano, el nombre usado por el cabildo catedralicio y por el Ayuntamiento de la ciudad es «#mezquita-catedral de Córdoba». Esta anteposición de la palabra #mezquita se debe a que es con mucho, el nombre más conocido del edificio, que suele ser mencionado como «Mezquita de Córdoba» o, especialmente para los cordobeses, sencillamente «La Mezquita». Además en otros idiomas también es conocida por la palabra española «Mezquita» sin traducir. A nivel más técnico, está inscrita en el registro de la propiedad como «Santa Iglesia Catedral de Córdoba». Debido a que en época islámica era la #mezquita más grande de la ciudad (y la segunda del mundo) también es conocida como «Mezquita Aljama de Córdoba» o «Gran Mezquita de Córdoba», en la que la expresión #mezquita aljama se refiere a la función de #mezquita principal que servía como punto de reunión de la ciudad andalusí. #historia Substrato =### Fuentes históricas= Según las fuentes musulmanas, en el solar de la actual #mezquita-catedral de Córdoba estuvo originalmente una iglesia cristiana dedicada a San Vicente Mártir, que fue dividida y compartida entre cristianos y #musulmanes tras la conquista islámica de la península ibérica. Con el aumento de la población islámica, el emir Abderramán I decidió en 785 comprar la estructura al completo y demolerla para construir la nueva #mezquita; a cambio, permitió a los cristianos reconstruir otras iglesias en ruinas, incluidas las de los mártires san Fausto, Januario y Marcial, que gozaban de gran devoción en la época. La historicidad de estos eventos ha sido discutida, debido a que las evidencias arqueológicas son escasas y no se ha podido comprobar con hechos posteriores a la llegada de Abderramán a la península. El relato de la iglesia siendo reconvertida en #mezquita, que es desarrollado por el historiador del siglo X Al-Razi, alberga muchas similitudes con la conquista musulmana de Siria, en particular con la construcción de la Mezquita de los Omeyas en Damasco. Para los historiadores medievales, estos paralelos servían para enaltecer la conquista omeya de la península y la apropiación de la Córdoba visigoda. Otra fuente del siglo X menciona una iglesia que se levantó en el centro de la #mezquita, sin dar muchos más detalles. =### Excavación de Félix Hernández= Una exposición arqueológica actual en la Mezquita-catedral muestra fragmentos de un edificio tardoantiguo o visigodo excavado por el arquitecto Félix Hernández entre 1931 y 1936, enfatizando el carácter cristiano del monumento. Según Susana Calvo Capilla, especialista en la #historia de la Mezquita-catedral, aunque se han encontrado los restos de estructuras similares a iglesias, no existen evidencias arqueológicas suficientes de que se haya encontrado la iglesia de San Vicente. Parece que los restos tendrían más relación con un complejo episcopal que con una iglesia. Pedro Marfil, arqueólogo de la Universidad de Córdoba, ha interpretado también los restos encontrados como un complejo episcopal que quizás albergara una basílica, lo que parecen validar excavaciones recientes. Sin embargo, esta teoría fue cuestionada por el arqueólogo Fernando Arce-Sainz, que declara que ninguno de los restos analizados alberga una iconografía cristiana, ni siquiera de un cementerio, que apoyara que existiera una iglesia. La historiadora del arte Rose Walker ha criticado que Pedro Marfil se basa en interpretaciones personales. María de los Ángeles Utrero Agudo y Alejandro Villa del Castillo también defienden que la evidencia no es suficiente para afirmar que existen restos eclesiásticos en la zona. ==### Nuevas excavaciones== Entre 2020 y 2024, los arqueólogos Alberto León y Raimundo Ortiz Urbano han confirmado la hipótesis de un gran complejo episcopal analizando tanto los restos arqueológicos antiguos como los nuevos, destacando que los restos más antiguos hallados tras las nuevas excavaciones corresponden a un edificio romano datado entre los siglos I y III en sentido este-oeste. Las siguientes estructuras, con una orientación estenoreste, distinta a la anterior, parecen corresponder a un complejo episcopal, con muros de sillería y unos cimientos muy profundos. A partir de este momento, se va a ir ampliando este complejo con nuevas estructuras con la misma orientación. En el siglo V se añadió un muro de más de 30 metros de lado con pinturas en las paredes y mosaicos en los pavimentos, ocupando lo que sería el antiguo cardo máximo de la ciudad romana. En el siglo VI se añadió un ábside, probablemente la sala de recepción del obispo, y una técnica de construcción orientalista de opus vittatum, coincidiendo con el momento de expansión del Imperio bizantino. Entre finales del siglo VI y VII se eliminó el anterior ábside y se construyó un pórtico de acceso con columnas y flanqueado por exedras, elementos similares a otros complejos episcopales relacionados con los bizantinos. Félix Hernández recuperó en la década de 1930 una columna completa y tres basas de esta zona que se ubican en el Museo Arqueológico de Córdoba. A pesar de las dudas del tipo de estructura que se encuentra en el substrato, es casi seguro que Abderramán destruyó el antiguo edificio para edificar la nueva #mezquita, la cual no tuvo relación con la construcción previa. Mezquita fundacional de Abderramán I La #mezquita fundacional fue mandada construir por Abderramán I, uno de los últimos miembros de la dinastía omeya que había conseguido escapar de Damasco tras la masacre de su familia durante la Revolución abasí y había derrotado al gobernador abasí Yusuf ibn Abd al-Rahman al-Fihri en Córdoba, instaurando el nuevo Emirato independiente en el 756. La construcción de la #mezquita comenzó en 785 y terminó en menos de dos años. Este periodo de tiempo tan reducido puede deberse a la reutilización de piezas (material de acarreo) romanas y visigodas, sobre todo columnas y capiteles. Se desconoce el arquitecto, aunque se han observado influencias romanas, visigodas y omeyas en el diseño del edificio. Entre los constructores probablemente se encontraban artesanos locales y otros de origen sirio. Según la tradición y algunas fuentes escritas, Abderramán se encargó personalmente del proyecto, aunque se ha debatido hasta qué punto influyó en el diseño. La #mezquita original era de forma casi cuadrada, en un área de 74 x 79 metros cuadrados, dividida entre el patio de abluciones (sahn) al norte y la sala de oración (haram) al sur. Debido a que fue construida en pendiente, se tuvo que recurrir a una gran cantidad de relleno para crear el nivel necesario. La innovación arquitectónica más característica, repetida en edificios islámicos posteriores, fue la utilización de la doble arcada. Aunque se ha especulado que tal característica evoca los palmerales de Siria, hogar de Abderramán, no hay pruebas al respecto y es posible que el motivo técnico fuese que las columnas reutilizadas no eran lo suficientemente altas; por lo tanto, para dar estabilidad a este alzado, se recurrió a los arcos dobles, de los cuales el inferior, de herradura, hace funciones de entibo, mientras que el superior, de medio punto, es el que soporta la cubierta. Este sistema, además de la alternancia cromática y material de las dovelas, rojas de ladrillo, amarillentas las de caliza, parece estar inspirado en el acueducto romano de Los Milagros (Mérida). La #mezquita fundacional tenía cuatro entradas: una en el centro del muro norte en el patio, dos en los muros oriental y occidental respectivamente y la cuarta en medio del muro occidental, dentro de la sala de oración. Esta última fue conocida como Bab al-Wuzara' (la puerta de los Visires, hoy conocida como puerta de San Esteban) y es probable que fuera la entrada usada por el emir y los oficiales estatales, que trabajaban en el Alcázar andalusí contiguo. Los muros exteriores se reforzaron con contrafuertes todavía visibles. Este primer edificio constaba de once naves longitudinales orientadas hacia el río Guadalquivir, cuya anchura es idéntica, a excepción de la central, que conducía al mihrab, ligeramente más amplia y las dos de los extremos, más estrechas, diferencias solo son apreciables en un plano. Estas naves constaban de doce intercolumnios que corrían en dirección al muro de la quibla. El mihrab original de la #mezquita no se conserva aunque es probable que sus restos fuesen encontrados en las excavaciones entre 1932 y 1936; estos restos muestran que la parte superior del mihrab tenía forma de concha, similar al posterior. =### Intervención de Hisham I= El emir Hisham I terminó los trabajos inacabados tras el fallecimiento de Abderramán I, terminando el patio o sahn y erigió el primer alminar. Este primitivo alminar, de planta cuadrada, fue más tarde derribado por Abderramán III quien construyó otro, luego parcialmente desmochado, y cuyos restos se cree que se encuentran actualmente embutidos en el campanario cristiano de la catedral. La cimentación del alminar de Hisham I fue hallada en el Patio de los Naranjos por el arqueólogo Félix Hernández en el siglo XX, quién dejó marcada su ubicación en el pavimento y es hoy día visible. Ampliación de Abderramán II Según la historiografía clásica, el crecimiento de la ciudad habría determinado la necesidad de un oratorio (haram) con un aforo mayor para poder albergar más fieles durante la celebración de los viernes, por lo que Abderramán II decidió la primera ampliación de la #mezquita. Las obras comenzaron en 836 (aunque también se citan los años 833 y 848), acabándose en el 852, bajo mandato ya del hijo de Abderramán II, Muhammad I (r. 852-886). Para llevarla a cabo se derribó el primitivo muro de la quibla, cuyos restos son actualmente visibles en forma de grandes pilares, y se prolongaron las arquerías en ocho tramos o crujías más, con una longitud total de 24 metros. Los elementos arquitectónicos son idénticos a los de la fase inicial: alternancia de dovelas en los arcos (amarillas de caliza y rojas de ladrillo) y utilización de materiales de acarreo, aunque como novedad se utilizaron algunos materiales labrados a propósito para esta ampliación, como los ocho capiteles novedosos denominados «de pencas». El mihrab, cuyos cimientos fueron encontrados en el subsuelo de la capilla de Villaviciosa, estaba concebido monumentalmente con un arco de entrada sostenido por cuatro columnas y sobresalía al exterior del muro de la qibla. También este emir llevó a cabo una intervención en el patio, cerrándolo con saqqifas en los laterales que faltaban. Otras intervenciones posteriores fueron las realizadas por Muhammad I, con la creación de la macsura, la restauración de la puerta de los Visires, actual puerta de San Esteban; su sucesor Al-Múndir (r. 886-888), quien dispuso un tesoro en la #mezquita; mientras que el emir Abdalá (r. 888-912) construyó el primer sabat, un pasadizo elevado, que conectaba la macsura de la #mezquita con el Alcázar andalusí al otro extremo de la calle. Nuevo alminar y reformas de Abderramán III En 929 Abderramán III instauró el nuevo Califato de Córdoba y consolidó el nuevo poder andalusí en la región. Como parte de sus variados proyectos constructivos, agrandó el patio de la Gran Mezquita y derribó el primer alminar y erigió uno nuevo comenzando entre 951-952. El minarete o alminar tenía 47 metros de altura y una base cuadrada de 8,5 metros por lado. El erudito Jonathan Bloom ha sugerido que la construcción del minarete por Abderramán fue visto como un símbolo de la creciente autoridad del califa y un intento de rivalizar con el Califato fatimí al este. Abderramán también reforzó el muro norte del patio añadiendo otra fachada frente a la antigua. Fuentes históricas difieren sobre si el patio estaba porticado; algunos historiadores modernos afirman que el patio se porticó en esta época y se diseñó alternando pilares y columnas, tal y como puede verse actualmente. Las nuevas intervenciones, incluyendo el minarete, fueron completadas en 958, tal y como se evidencia en una placa de mármol que incluye el nombre de Abderramán III como maestro y supervisor de las obras. Este alminar se conserva actualmente desmochado y embutido en el campanario cristiano, aunque se conoce su alzado gracias a los dibujos conservados. El único testimonio gráfico que nos ha llegado es un relieve que se encuentra en una de las enjutas de la Puerta de Santa Catalina. Ampliación de Alhakén II Coincidiendo con el esplendor del califato, Alhakén II (r. 961-976), que participó en los proyectos arquitectónicos de su padre, comenzó durante su reinado en 961 la ampliación más innovadora. Derribó el antiguo mihrab de Abderramán II, del que también quedan restos visibles en la actualidad, y amplió la sala de oración 45 metros hacia el sur añadiendo doce crujías con el diseño original de doble arcada. La nave central de la #mezquita se ennobleció con la construcción de una cúpula nervada, ahora parte de la capilla de Villaviciosa. Asimismo, se creó una macsura rectangular y rematada con tres cúpulas nervadas alrededor del nuevo mihrab, presidida con arcos únicos polilobulados y entrecruzados, y en las columnas se alternan fustes rosas, de jaspe rojo de Cabra, y azules oscuros de la Sierra Morena cordobesa. Los materiales ya no son de acarreo, sino labrados ex profeso, con presencia de capiteles de pencas. Las cúpulas y el nuevo mihrab fueron concluidos en 965 y una inscripción muestra los nombres de cuatro artesanos que también colaboraron en el Salón Rico de Medina Azahara. Poco después de esta fecha, tanto la cúpula central de la macsura como los muros del mihrab se decoraron con ricos mosaicos dorados bizantinos. Según algunas fuentes tradicionales como Ibn Idari, Alhakén II escribió al emperador bizantino Nicéforo II de Constantinopla requiriéndole expertos en mosaicos para la tarea. El emperador aceptó y envió un maestro de obras con alrededor de 1600 kilos de teselas musivarias como presente. Los mosaiquistas instruyeron a algunos artesanos del propio califa, quienes adquirieron la habilidad para realizar el mismo trabajo, que fue finalizado a finales de 970 o principios de 971. Otras novedades son el doble muro de la qibla, que facilita la conexión con el sabat y que permite que el mihrab no se limite a un simple nicho, sino que se abra como una pequeña habitación octogonal cubierta con una cúpula con forma de concha. Alhakén II también subvencionó la construcción de un nuevo mimbar (púlpito) en 965, cuyas obras se demoraron cinco o siete años. Desafortunadamente, los detalles de esta estructura y su cronología se contradicen con las fuentes históricas. Ibn Idari, por ejemplo, indica que Alhakén tenía dos mimbares en esta época, y quizás uno de ellos fuese destruido o reemplazado. No obstante, el mimbar que se asoció con la #mezquita fue destacado por varios escritores por su gran artesanía. Realizado en maderas preciosas como el ébano, el boj y maderas «perfumadas», tuvo incrustaciones de marfil y otras maderas coloridas como sándalo rojo y amarillo. Historiadores modernos creen que el mimbar tenía ruedas que permitían su desplazamiento para entrar y salir de su sala. Ampliación de Almanzor Dado el gran continuo crecimiento demográfico de Córdoba, el hayib del califa Hisham II, Almanzor, decidió llevar a cabo la tercera y última de las ampliaciones de la #mezquita entre 987-988, Su ampliación fue la más extensa de las acometidas, afectando tanto a patio como a sala de oración, aunque no se hizo hacia el sur como las anteriores, debido a la cercanía del río Guadalquivir, sino hacia el este 47,76 metros, añadiendo ocho naves a la #mezquita que dejan descentrado el mihrab. Una vez más, se repitió el mismo diseño de doble arcada en la nueva construcción, aunque la alternancia de dovelas es solo cromática y no de materiales puesto que todas son de piedra caliza, aunque pintadas de almagra las rojas. Se produjeron cientos de capiteles para las nuevas columnas, sin embargo, eran más simples y menos ornamentadas debido a la rapidez de su realización. La nueva ampliación de Almanzor albergaba una superficie de 8.600 metros cuadrados e hizo que la #mezquita se convirtiera en la más grande del mundo fuera del Irak abasí. El nuevo muro oriental del templo se decoró con diez nuevos portales exteriores ricamente decorados y similares a los del muro occidental, aunque fueron en gran medida restaurados durante el siglo XX. Almanzor también fue célebre por haber sustraído las campanas de la catedral de Santiago de Compostela y haberlas traído a la #mezquita. Aunque se dice que las fundió para realizar lámparas de techo las campanas fueron recuperadas por Fernando III en 1238 y regresadas a Santiago. =### Últimos usos como #mezquita (siglos XI-XII)= Tras el colapso del Califato cordobés a comienzos del siglo XI, no se realizaron más ampliaciones en la #mezquita. La ausencia de autoridad tuvo consecuencias negativas en el templo, como el saqueo y daño durante la fitna de #Al-Ándalus. Córdoba también sufrió un declive, aunque se mantuvo como un centro cultural relevante. Bajo los almorávides, los talleres artesanales cordobeses fueron contratados para crear mimbares ricamente decorados para importantes mezquitas de Marruecos, siendo el más célebre el mimbar de Ali Ibn Yusuf en 1137, que fue inspirado por el mimbar de Alhakén II de la Gran Mezquita. En 1146 el ejército cristiano de Alfonso VII de León y Castilla ocupó brevemente Córdoba. El arzobispo de Toledo, Raimundo de Sauvetat, acompañó al monarca y realizó una misa dentro de la #mezquita para «consagrar» el edificio. Según las fuentes islámicas, antes de que los cristianos abandonaran la ciudad saquearon la #mezquita, llevándose sus lámparas de techo, el yamur de oro y plata del minarete y partes ricas del mimbar. Como resultado de este pillaje y el anterior durante la fitna, la #mezquita perdió todo su mobiliario valioso. En 1162, tras un periodo de declive y continuos asedios, el califa almohade Abd al-Mumin ordenó que Córdoba se instaurara de nuevo capital de al-Ándalus. Para preparar dicho evento, sus dos hijos y gobernadores, Abu Yaacub Yúsuf y Abu Sa'id, mandaron que la ciudad y sus monumentos se restaurasen. El arquitecto Ahmad Ben Baso, quien fue posteriormente conocido por su trabajo en la Gran Mezquita de Sevilla, fue responsable de este programa restaurador. Se desconoce qué edificios recuperó, aunque es casi seguro que la #mezquita se encontrara entre ellos. También es posible que se restaurase el mimbar, ya que se conservó hasta el siglo XVI. Conversión en catedral (siglos XIII-XV) Tras la conquista castellana de Córdoba en 1236, Fernando III de Castilla convirtió la #mezquita en catedral y la dedicó a la Virgen María, lo cual dio origen a diversas alteraciones arquitectónicas. La primera misa se celebró el 29 de junio de ese año. Según el obispo Rodrigo Jiménez de Rada, Fernando III también tomó las antiguas campanas de la catedral de Santiago de Compostela, sustraídas por Almanzor, y las devolvió al santuario jacobeo. A pesar de la conversión, esta primera etapa como catedral apenas vio modificada su arquitectura, con la creación de pequeñas capillas y mobiliario cristiano, además de la apertura de tumbas en ella. Incluso el mimbar de la #mezquita fue preservado en su sala original, aunque se desconoce si fue utilizado (la última evidencia es de Ambrosio de Morales en el siglo XVI). El primer altar y capilla mayor fueron situados bajo uno de los lucernarios de Alhakén II, actualmente en la denominada capilla de Villaviciosa, sin alteraciones en la estructura anterior. El área de la macsura y el mihrab fue convertida en la capilla de San Pedro y en ella se colocó el Sagrario para las hostias consagradas. La actual capilla de la Concepción del siglo XVII, cerca del muro occidental del patio, fue en sus orígenes un baptisterio del siglo XIII. Estas zonas parecen haber constituido los principales focos de actividad cristiana en la temprana catedral. El minarete de la #mezquita se convirtió en un campanario para la catedral, con pequeñas alteraciones como una cruz en la cima. Progresivamente se fueron creando otras capillas en el periferia interior del edificio, muchas de ellas funerarias de patronazgo privado. La primera en el muro occidental fue la de San Felipe y Santiago, del año 1258, mientras que la de San Clemente se creó en la parte meridional de la #mezquita antes de 1262. Asimismo, se crearon algunos altares secundarios, uno de ellos dedicado a San Blas (1252) y otro a San Miguel (1255), los cuales desaparecieron en los siglos posteriores. Al comienzo de este período temprano del edificio, el mantenimiento de la estructura estuvo a cargo de trabajadores mudéjares. Algunos de ellos eran miembros de la fábrica, y en cuanto tales personal dependiente y pagado por la iglesia diocesana, mientras que otros trabajaban para cumplimentar un «impuesto laboral» sobre los artesanos #musulmanes (posteriormente ejercido sobre todos los gremios de ese origen), que los obligaba a trabajar dos días al año en la catedral. Este impuesto fue fijado por la Corona y solo se aplicó en la ciudad de Córdoba; probablemente para hacer uso de expertos mudéjares y aliviar la relativa pobreza del cabildo catedralicio, al cual le estaba asignado el mantenimiento y reparación de un edificio tan monumental. En aquel tiempo, los artistas mudéjares eran muy cotizados e incluso tenían el monopolio de su arte en algunas ciudades castellanas como Burgos. El primer añadido más relevante bajo el dominio cristiano fue la Capilla Real, ubicaba justo detrás del muro occidental de la capilla de Villaviciosa. Se desconoce cuándo se comenzó a construir, a veces se adjudica a Alfonso X, aunque la experta en arte islámico Heather Ecker ha señalado que no existe evidencia documental de que fuera edificada antes del siglo XIV, cuando Constanza de Portugal, esposa de Fernando IV, realizó una donación a la capilla. Se sabe que fue terminada en 1371 por Enrique II, quien trasladó a la misma los restos de su padre Alfonso XI y de su abuelo Fernando IV (más tarde, los huesos de ambos monarcas fueron trasladados a la iglesia de San Hipólito de Córdoba en 1736, donde reposan en la actualidad). La capilla fue realizada en estilo mudéjar con una cúpula nervada similar a la de la capilla de Villaviciosa y cubierta con decoración de estuco típica de la arquitectura nazarí en la época. El uso prominente del estilo mudéjar en una capilla funeraria real, junto con otros ejemplos como el Alcázar de Sevilla, se ha interpretado como un deseo de los monarcas castellanos de apropiarse el prestigio de la arquitectura andalusí. A finales del siglo XV se produjo una mayor dignificación en la capilla Mayor, realizándose en 1489 una nueva nave donde estaba la antigua capilla del siglo XIII. Esta nueva capilla catedralicia fue impulsada por el obispo Íñigo Manrique (1486-1496), quien promovió la construcción de una nave con formulación arquitectónica gótica la cual albergaba una serie de frescos de estilo italiano realizados por Alonso Martínez que representaban santos y reyes, aunque únicamente se ha conservado uno que se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Córdoba. Grandes alteraciones (siglos XVI-XVIII) La mayor ruptura estilística del edificio islámico se produjo durante el siglo XVI, cuando en el centro de la antigua #mezquita se levantó una gran nave cristiana, conformando la nueva capilla mayor, bajo los auspicios artísticos y arquitectónicos del Renacimiento; esto supuso un quiebre total de los postulados espaciales islámicos. La obra se comenzó en 1523 por iniciativa del obispo Alonso Manrique (1518-1523, hijo del gran comendador de la Orden de Santiago), quien trajo a Córdoba los principios planimétricos de las catedrales castellanas, pues había sido obispo de Badajoz y Salamanca. La propuesta del obispo fue polémica y se encontró con la oposición del concejo municipal de Córdoba. Finalmente, el emperador Carlos V intercedió para que se realizara la obra, aunque más tarde se lamentara, como recogió Bernardo de Alderete, con la famosa frase: «habéis destruido lo que era único en el mundo, y habéis puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes». La nueva nave de la catedral de Córdoba estuvo a cargo del arquitecto Hernán Ruiz, el Viejo, quien aunque desarrolló su trabajo bajo postulados góticos con ciertos arcaísmos, introdujo elementos claramente renacentistas. Antes de su muerte en 1547 construyó las paredes del coro hasta los ventanales y las bóvedas góticas en la zona sur, así como trabajó en el área oriental del edificio, la correspondiente a la ampliación de Almanzor, añadiendo bóvedas góticas a las naves islámicas. Tras su fallecimiento, su hijo Hernán Ruiz el Joven tomó las riendas del proyecto y fue responsable de los muros del transepto y los contrafuertes que sujetan la estructura. Tras él, el proyecto fue encomendado al arquitecto Juan de Ochoa quien, después de 84 años de obras, concluyó la nave de la catedral con el añadido de ciertos aspectos manieristas, como puede verse en la cúpula del crucero construida entre 1599 y 1607. En 1589 una gran tormenta (o terremoto) causó daños en el antiguo minarete, entonces campanario, por lo que se decidió remodelarlo y reforzar la torre. Se eligió un diseño de Hernán Ruiz III, hijo de Hernán Ruiz el Joven, que encajaba la estructura original del minarete dentro de una torre renacentista. La construcción comenzó en 1593, y algunas de las secciones septentrionales del minarete se demolieron durante el proceso; poco después los trabajos se interrumpieron, debido a los gastos ocasionados por la construcción del nuevo transepto de la catedral. Hernán Ruiz III murió en 1606, por lo que no pudo ver su obra concluida; las tareas prosiguieron, a cargo del arquitecto Juan Sequero de Matilla, quien añadió el cuerpo del reloj, en 1616 y se concluyeron un año después. Sin embargo, la nueva torre tenía imperfecciones y se tuvieron que realizar reparaciones a mediados del siglo XVII por el arquitecto Gaspar de la Peña, quien reforzó la torre y modificó el diseño inicial de la puerta del Perdón, ubicada bajo la torre. En 1664, de la Peña añadió una nueva cúpula en la cima del campanario donde hizo colocar una estatua del arcángel Rafael realizada por los escultores Pedro de la Paz y Bernabé Gómez del Río. En 1727 la torre se dañó debido a otra tormenta, también se dañaron algunas ornamentaciones durante el Terremoto de Lisboa de 1755. Baltasar Dreveton, un arquitecto francés, fue el encargado de restaurar y reparar la estructura durante más de ocho años. En la nueva capilla mayor, una vez fue completada por Juan de Ochoa, el obispo Diego de Mardones inició la construcción de un gran retablo para lo cual donó una gran suma de dinero. El mismo fue diseñado en estilo manierista por Alonso Matías y comenzó a realizarse en 1618. También intervinieron en su decoración Sebastián Vidal, Pedro Freile de Guevara y Antonio Palomino. En marzo de 1748 se inició la construcción del coro, cuyo diseño estuvo a manos de Pedro Duque Cornejo, y que fue sufragado con la ayuda del archidiácono José Díaz de Recalde unos años antes. La sillería del coro finalizó en 1757, aunque Cornejo, quien había trabajado continuamente más de una década, falleció solo dos semanas antes de que fuese inaugurado. Restauraciones modernas (siglos XIX-XXI) En 1815 el obispo Pedro Antonio de Trevilla ordenó desmontar el retablo de la capilla de San Pedro para dejar al descubierto el mihrab. Patricio Furriel fue el responsable de restaurar sus mosaicos originales, incluyendo la reconstrucción de áreas que se habían perdido. Asimismo, entre 1879 y 1923, se realizaron reparaciones en la antigua estructura de la #mezquita bajo la dirección de Ricardo Velázquez Bosco, quien, entre otras cosas, eliminó los elementos barrocos que habían sido añadidos a la capilla de Villaviciosa y descubrió las estructuras previas. Durante este periodo, en 1882, el templo fue declarado Monumento Nacional. Posteriormente, entre 1931 y 1936, se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas en la sala de oración y en el patio de los Naranjos dirigidas por Félix Hérnandez. Todas las restauraciones desde el siglo XIX se centraron en recuperar los elementos arquitectónicos islámicos, debido a que en esa época la cultura española comenzó a estudiar y recuperar sus monumentos andalusíes. La Mezquita-catedral fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la #UNESCO en 1984, y en 1994 esta denominación se extendió a todo el centro histórico de Córdoba. En 1991 comenzó un proyecto de restauración del campanario, el cual finalizó en 2014, que permite visitarlo, mientras que el transepto y el coro renacentistas también fueron restaurados entre 2006 y 2009. Otras restauraciones han continuado con algunas capillas y puertas exteriores durante la segunda década del siglo XXI. El 8 de agosto de 2025 se originó un incendio a las 21:10 en una capilla utilizada como almacén en la ampliación de Almanzor. Las llamas alcanzaron a la capilla de la Expectación y, tras la actuación de los bomberos, la techumbre de esta capilla colapsó por el peso del agua. Exteriores del edificio Minarete de Abderramán III El minarete fue construido por Abderramán III en el siglo X, aunque ha ido desapareciendo tras ser parcialmente demolido y encajonado en el campanario renacentista visible actualmente, diseñado por Hernán Ruiz III y construido entre 1593 y 1617. La apariencia original del minarete, sin embargo, fue reconstruida por Félix Hernández Giménez, con la ayuda de evidencias arqueológicas, textos históricos y representaciones como la ubicada en la puerta de Santa Catalina, donde aparece la estructura antes de su reconstrucción.El minarete original medía 47 metros y tenía una base cuadrangular de 8,5 metros por lado. Como otros minaretes posteriores andalusíes y norafricanos, estaba compuesto por un cuerpo principal y una segunda torre o «linterna», también de planta cuadrada, que lo coronaba. Este segundo cuerpo estaba rematado por una cúpula y un yamur que albergaba dos esferas metálicas de oro y una de plata (a menudo denominadas «manzanas»), disminuyendo de tamaño hasta la cima. El cuerpo principal albergaba dos escaleras, construidas para ascender y descender por accesos diferentes. A la mitad del recorrido, las escaleras estaban iluminadas por tres ventanas en arcos de herradura, decorados con dovelas que se alternaban los colores y rodeadas por un alfiz rectangular, similar al de las puertas exteriores de la #mezquita. Este triplete de ventanas se repetía en el nivel superior, y por encima de este, en la última planta del primer cuerpo, había una fila de nueve pequeños ventanales de igual forma y decoración. El borde del primer cuerpo estaba coronado con una balaustrada de almenas en forma de sierra, parecido a los encontrados habitualmente en Siria. La linterna estaba decorada por un arco de herradura en cada una de sus caras, de nuevo alternándose los colores de las dovelas enmarcadas por un alfiz. Campanario Tras la conquista cristiana en 1236, se añadieron unas campanas para llamar al rezo católico, por lo que el minarete apenas sufrió transformaciones en los siguientes siglos. Sin embargo, una gran tormenta en 1589 hizo que unos años después, en 1593,se presentara el nuevo proyecto de torre campanario a cargo del arquitecto Hernán Ruiz III.Durante las obras se realizó una espadaña provisional sobre la puerta del Perdón para seguir llamando a la oración y se derribó el segundo cuerpo del minarete y parte del primero, conservándose unos 22 metros. Hernán Ruiz III falleció en 1606, por lo que no vio concluida su obra, dejando una estructura cuadrangular hasta el nivel de las campanas, donde se abren serlianas en cada una de sus caras.El proyecto fue continuado y finalizado por Juan Sequero de Matilla a finales de 1617; no obstante, en 1636 se declaró que la torre amenazaba ruina y peligro inminente, por lo que se contrató a Gaspar de la Peña en 1656 para solucionar estos problemas estructurales, quien cerró la puerta original al minarete y reforzó todas las fachadas hasta 1660. Además, añadió una linterna sobre la cual se instaló una escultura del arcángel Rafael, realizada por Pedro de la Paz y Bernabé Gómez del Río en 1663, e instalada por Gaspar de la Peña un año más tarde. En este momento se alcanzó su altura actual, 54 metros, siendo el edificio más alto de la ciudad en la actualidad. La torre sufrió graves desperfectos durante una tormenta en 1727 y especialmente durante el terremoto de Lisboa de 1755, cuyas obras de reparación no concluyeron hasta 1763. En el siglo XIX se eliminó la maquinaria del reloj que llevaba instalado desde 1747, actualmente en el Museo de San Clemente en el interior.A partir de los años 1990 comenzó un largo proceso de restauración para eliminar la casa del campanero y construir unas escaleras de madera para acceder más fácilmente al interior. La visita se inauguró al público en noviembre de 2014. La base de la torre alberga la puerta del Perdón, una de las dos puertas septentrionales del edificio. Patio de los Naranjos El patio de los Naranjos está situado en la parte norte del templo. Tiene su origen en el patio de abluciones de la #mezquita de Abderramán I, aunque también se utilizó para impartir enseñanza y realizar juicios. Fue posteriormente ampliado y reformado durante las siguientes etapas constructivas. El primer testimonio cristiano se ubica en 1263, cuando la familia Gómez de Alcázar solicitó albergar un sepulcro en «la claustra de Santa María». Fue bajo el mandato del obispo Martín Fernández de Angulo (1510-16) cuando Hernán Ruiz I remodeló las tres galerías realizadas por el emir Hisham I en el siglo VIII, que fueron divididas en tramos de tres arcos peraltados, mientras que los capiteles fueron reutilizados en su mayoría de los existentes islámicos. Las primeras referencias a la presencia de naranjos se remonta a 1512, aunque se desconoce el número y la distribución, mientras que en el siglo XVII se encuentran referencias de 80 naranjos, 12 cipreses, tres palmeras y un olivo. El diseño actual de los jardines y la disposición en hileras de los árboles es el resultado de un trabajo llevado a cabo por el obispo Francisco de Reynoso entre 1597 y 1601. Se trata de un recinto cerrado de 130 metros de largo por 50 de ancho. Sus lados occidental, septentrional y oriental se hallan rodeados de galerías porticadas y cuentan con seis puertas que comunican al patio con el exterior: la puerta de los Deanes y el postigo de la Leche en su lado oeste; la puerta del Perdón y la del Caño Gordo al norte; y la puerta de la Grada Redonda y la de Santa Catalina al este. En estas galerías se hallan expuestas las vigas y tablones que conformaban el artesonado original del templo, procedentes de la restauración del siglo XIX. Su estado de conservación, relativamente bueno al ser todavía visibles los relieves que las decoraban y parte de la policromía original, motivaron su retirada para una mejor conservación y sirvieron de modelo para la realización de las que actualmente se ven. Su muro sur, que comunica al patio con el interior del templo, está formado por 17 arcos de herradura. Estos arcos se encontraban originariamente abiertos, haciendo de la sala de oración un espacio abierto. Hoy en día solo uno de ellos, la puerta de las Palmas, comunica con el patio. Todos los arcos al este de la puerta fueron tapiados tras la conquista cristiana para alojar en ellos múltiples capillas. Por el contrario, los arcos al oeste de la puerta se hallan cerrados por celosías de estilo arábigo construidas en 1974 por el arquitecto Rafael de la Hoz Arderius y Víctor Ángel Caballero Ungría. La especie más abundante en el Patio de los Naranjos es la que da nombre al recinto: el naranjo. Pero no es la única especie arbórea presente. Junto a los naranjos, también podemos disfrutar de diez palmeras, siete cipreses, dos olivos y un cinamomo. =### Aljibe de Almanzor= Aunque hay constancia de este espacio desde hace siglos, unas excavaciones en 2001 por el arqueólogo Pedro Marfil permitieron investigar en el subsuelo de la parte oriental del patio un gran aljibe correspondiente a la ampliación de Almanzor en 987-88. El aljibe se halla a unos diez metros de profundidad y alberga una capacidad de 1.237 metros cúbicos de agua. Se conserva el estuco de los muros e incluso alguna pintura mural rojiza. El espacio hidráulico está compuesto por nueve espacios abovedados de 5 x 5 metros cuadrados que recogía el agua de lluvia. =### Fuentes del patio= El recinto está dividido en tres partes, cada una de ellas con un surtidor en el centro. En la parte central se encuentran además otras dos fuentes, conocidas como fuente de Santa María y fuente del Cinamomo. La fuente de Santa María o fuente del olivo es una fuente de estilo barroco inaugurada en torno a 1741 en sustitución a otra anterior. Está formada por un pilón rectangular, construido en piedra negra, con cuatro artísticos pilares en sus ángulos realizados por Tomás Jerónimo Pedrajas y un caño en cada uno de ellos. Uno de estos caños es popularmente conocido como caño del olivo por el ejemplar casi milenario de este árbol que tenía junto a él. Debido al mal estado del olivo (Olea europeae) originario, se plantó en el mismo alcorque otro ejemplar de olivo joven, por lo que en la actualidad en la esquina suroeste de la fuente se encuentran dos olivos, y se les ha añadido un vallado para evitar el deterioro debido al contacto con visitantes. La fuente del Cinamomo, construida en 1752, esta edificada sobre un pilar rematado por una cornisa recargada, y con una base de mármol gris. Debe su nombre al ejemplar de Cinamomo (Melia azedarach) próximo a ella. Lista de puertas =### Fachada oeste= Discurre a través de la calle Torrijos. De norte a sur: Postigo de la Leche: Es una de las puertas de acceso al patio de los Naranjos. Su aspecto actual data de la primera década del siglo XVI, diseñada por el arquitecto Hernán Ruiz I. Puerta de los Deanes: Es una de las puertas de acceso al patio de los Naranjos. Fue construida en el siglo VIII por Abderramán I. De la puerta original solo se conserva parte del frontal interior. Puerta de San Esteban: Fue construida en el siglo VIII por Abderramán I y reformada posteriormente por Muhammad I en el año 855. Es la puerta más antigua de todo el templo y sirvió de modelo para el resto de las puertas lateras construidas en época musulmana. Es también conocida como puerta de San Sebastián, puerta de los Visires o puerta de Bab al-Wazara. Puerta de San Miguel: Fue construida en la ampliación realizada por Abderramán II. En el siglo XVI se le añadió el escudo del obispo Juan Daza. Es también conocida como puerta de los Obispos. Puerta del Espíritu Santo: Fue construida en la ampliación realizada por Alhakén II. Postigo del Palacio: Fue construida en la ampliación realizada por Alhakén II. También conocida como puerta de San Pedro o puerta de la Paloma. Puerta de San Ildefonso: Fue construida en la ampliación realizada por Alhakén II. Puerta del Sabat: Fue construida en la ampliación realizada por Alhakén II. Esta puerta comunicaba la #mezquita con el antiguo alcázar andalusí a través de un puente que fue derribado en el siglo XVI. =### Fachada este= Discurre a través de la calle del Magistrado González Francés. De norte a sur: Puerta de la Grada Redonda: Es una de las puertas de acceso al patio de los Naranjos. Su aspecto actual, de estilo churrigueresco, data del año 1738. Fuente de Santa Catalina: Es una fuente del siglo XVIII adosada al muro oriental, junto la puerta del mismo nombre. Es también conocida como fuente del Mocosillo. Consta de un amplio pilón abrevadero, rematado en su frontispicio por una hornacina actualmente vacía. Puerta de Santa Catalina: Es una de las puertas de acceso al patio de los Naranjos. Recibe su nombre por su cercanía al antiguo convento de Santa Catalina. De estilo renacentista, fue construida en el siglo XVI por el arquitecto Hernán Ruiz II. Se compone de dos cuerpos. El inferior se compone por un arco de medio punto con la clave resaltada por un escudo flanqueado por dos columnas que apoyan sobre basamento. El alfiz creado por las columnas y el fuerte entablamento alberga dos escudos, de los cuales el de la izquierda es un relieve del alminar de la #mezquita. Por su parte, el cuerpo superior se organiza mediante cuatro columnas que crean vanos adintelados cegados, en los cuales se dispondrían pinturas murales, hoy perdidas. Se corona el conjunto con un tímpano redondeado con decoración en relieve en su frontón. Puerta de San Juan: Recibe su nombre de la capilla de San Juan Bautista, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco. Puerta del Baptisterio: Recibe su nombre de la capilla del Baptisterio, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco. Puerta de San Nicolás: Recibe su nombre de la capilla de San Nicolás de Bari, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco. Puerta de la Concepción Antigua: Recibe su nombre de la desaparecida capilla de Nuestra Señora de la Concepción, que se encontraba al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco. Puerta de San José: Recibe su nombre de la capilla de San José, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco. Puerta del Sagrario: Recibe su nombre por su cercanía a la capilla del Sagrario. Puerta de Jerusalén =### Fachada norte= Discurre por la calle Cardenal Herrero. De oeste a este: Arca del Agua: Es un aljibe del siglo XVIII que se encuentra adosado en un casetón en el muro norte. El casetón sirve para proteger y ventilar el arca principal del cabildo que distribuye a las demás fuentes y casas en el entorno. El arca es de ladrillo situado sobre el andén de la Mezquita levantándose de planta cuadrada con pilastras en las esquinas y dos cuerpos con cornisa, y rematados en cúpula. Puerta del Perdón: De estilo mudéjar, está situada anexa a la torre. Fue construida en 1377 por Enrique II de Castilla, tal y como muestra la inscripción que rodea el arco principal túmido. En las enjutas de su arco exterior se encuentra el escudo de armas del rey Juan I, que incluyen tanto a Castilla como a Portugal por sus aspiraciones fallidas de conquistar este reino durante la Crisis de 1383-85 en Portugal. La puerta del Perdón fue reformada por el arquitecto Sebastián Vidal en 1650 tras la construcción del nuevo campanario, añadiendo también pinturas de Antonio del Castillo en 1660 en el interior de los tres arcos ciegos polilobulados con las imágenes de la Asunción y los arcángeles Miguel y Rafael a sus lados. Consta de dos arcos túmidos, uno dando a la calle y el otro al patio de los Naranjos, entre los cuales se halla un espacio cuadrangular con una cúpula barroca, realizada durante el obispado de Pedro de Salazar y Góngora (1738-42), tal y como muestran sus escudos. Puerta del Caño Gordo: De estilo neoclásico, fue construida en el siglo XVI y reformada en el siglo XVIII. Recibe su nombre por su cercanía a la fuente del Caño Gordo. Fuente del Caño Gordo: Es una fuente que se encuentra adosada al muro norte. Este caudal era ya conocido en el siglo X. Su forma actual es barroca del siglo XVIII y tiene una pila enterrada de una sola pieza de mármol azul y caño de latón de gran diámetro sobre frontis sencillo y cuadrado. Virgen de los Faroles: Es un altar situado en el exterior del muro norte. Presenta a una virgen Asunción protegida por una reja exterior rodeada de 11 faroles. La actual virgen existente, obra del pintor Julio Romero de Torres, es una copia de la original la cual fue trasladada al museo que el pintor tiene en la ciudad. =### Fachada sur= Discurre a través de la calle del Corregidor Luis de la Cerda. Este muro se corresponde con la quibla de la antigua Mezquita. La parte occidental, construida por Alhakén II, está construida a modo de muro doble. Por otro lado, la parte oriental, construida durante la ampliación de Almanzor, se trata de un muro sencillo. De oeste a este: Balcones: Situados en el extremo occidental, extendiéndose a lo largo de cinco de las naves, se encuentran dos filas de balcones. Fueron construidos en el siglo XVIII con el objetivo de mejorar la iluminación de las estancias situadas entre el doble muro de la quibla. En la fila inferior de balcones pueden verse dibujados los blasones de algunos obispos. Balcón de San Clemente: Es un balcón de estilo plateresco construido en el siglo XVI y al cual se accedía desde la antigua capilla de San Clemente, donde ahora se encuentra el Museo de San Clemente. Interior Sala hipóstila Originariamente todo el interior del edificio era una gran sala hipóstila, utilizada como sala de oración, con la única excepción de los habitáculos existentes en el doble muro de la quibla. Aparte de su uso religioso que incluía los cinco rezos diarios y el especial del viernes, la sala también se utilizó como centro educativo y de la sharia durante el gobierno de Abderramán I y de sus sucesores. La sala era grande y llana y estaba cubierta con techos de madera sostenidos por una doble arcada que descansaban en columnas. Estos arcos dividían la #mezquita fundacional en once naves de norte a sur, más tarde ampliada por Almanzor a diecinueve naves. Aproximadamente las 850 columnas estaban realizadas en jaspe, ónice, mármol, granito y pórfido. En la #mezquita fundacional, todas las columnas y capiteles fueron reutilizados de edificios romanos y visigodos, aunque las subsecuentes ampliaciones, comenzando por Abderramán II, incorporaron nuevos capiteles islámicos que evolucionaban de los romanos. La nave que dirigía al mihrab, que fue la central hasta que Almanzor terminó con su simetría, es un poco más ancha que el resto, demostrando una sutil jerarquía en el diseño de la #mezquita. La doble arcada fue una innovación que permitió una techumbre más alta; consisten en un arco de herradura en la parte inferior y un arco de medio punto en la superior. Las célebres dovelas rojas y blancas de los arcos estuvieron inspiradas en la Cúpula de la Roca y también recuerdan a la catedral de Aquisgrán, que fueron construidas casi de manera coetánea. El arco de herradura ya era conocido en la península ibérica desde la época visigoda, por ejemplo fue utilizado en la iglesia de San Juan de Baños, y en menor medida en regiones bizantinas y omeyas de Oriente Medio; sin embargo, el arco de herradura islámico evolucionó con una versión propia, más característica y sofisticada. El sistema arquitectónico de la #mezquita de la doble arcada está considerado como una de las características más innovadoras y ha sido objeto de muchas opiniones. La sala hipóstila ha sido descrita como un «bosque de columnas» y ha hecho un efecto similar a una «sala de los espejos». La techumbre original de la #mezquita estaba realizada con tablas de madera y vigas talladas y pintadas con decoración. Se han preservado fragmentos originales, algunos de los cuales se muestran en el patio de los Naranjos, que fueron descubiertos en el siglo XIX y han permitido a restauradores modernos reconstruir la techumbre en algunas secciones occidentales de la #mezquita según su estilo original. Por el contrario, las naves orientales, que pertenecen a la ampliación de Almanzor, actualmente están cubiertas con bóvedas encamonadas de medio punto realizadas en el siglo XVII, a excepción de la sección sur, que se cubre con bóvedas góticas realizadas por Hernán Ruiz I en el siglo XVI. En el exterior se encuentran techos a dos aguas cubiertos de tejas. Núcleo cruciforme La capilla Mayor, el coro y el trascoro, forman el núcleo de la #mezquita-catedral. Saliendo del coro pueden verse las capillas que rodean a la nave; girando a la derecha se encuentra en primer lugar la lauda sepulcral de los Cinco Obispos, ejecutada en 1554 y realizada en mármol según el deseo del obispo Leopoldo de Austria. Le sigue la capilla del Dulce Nombre de Jesús, separada del resto del templo por una magnífica reja. A esta le siguen la capilla de San Pelagio, la capilla de Santo Tomás y la capilla de Jesús, María y José, llamada popularmente la «capilla del Niño Perdido». Pasado el crucero, se llega al transepto, cubierto por tracería gótica decorada en su parte izquierda con bustos de profetas, y en su parte derecha con figuras femeninas, que posiblemente representen a las virtudes. El trasaltar tiene cinco arcos, cuatro destinados a capillas, constituyendo el quinto la portada de ingreso a la sacristía. Por encima de los arcos hay una cornisa con grutescos y tondos con bustos, y en los cinco tímpanos se ven relieves que representan el “Prendimiento”, el “Camino del Calvario”, la “Crucifixión”, el “Descendimiento” y la “Resurrección”, todos ellos obras anónimas de un taller local de comienzos del siglo XVI, influenciado fuertemente por los flamencos. Junto a la puerta de la sacristía se sitúa la capilla de San Bernabé, seguida por la capilla del Ángel de la Guarda, a la que sigue la capilla de la Presentación. =### Retablo mayor= El retablo de la capilla Mayor comenzó su construcción en 1618 y fue diseñado en estilo manierista por Alonso Matías. En 1627 los trabajos arquitectónicos fueron continuados por Juan de Aranda Salazar, y el retablo fue finalizado en 1653. La escultura fue ejecutada por los artistas Sebastián Vidal y Pedro Freile de Guevara. Las pinturas originales fueron realizadas por Cristóbal Vela y fueron reemplazadas en 1715 por las de Antonio Palomino. El retablo está dividido en tres cuerpos flanqueados por columnas compuestas. El cuerpo central alberga el tabernáculo en su base, ejecutado por Pedro Freile de Guevara, mientras que en la parte superior se encuentra un lienzo de la Asunción. Los cuerpos laterales albergan lienzos de los cuatro mártires: San Acisclo y Santa Victoria en la mitad inferior y San Pelayo y Santa Flora en la mitad superior. Los lienzos superiores están flanqueados por las esculturas de San Pedro y San Pablo y la parte central está rematada por un relieve de Dios Padre. =### Coro= La sillería del coro, localizada frente al retablo mayor, fue realizado por Pedro Duque Cornejo entre 1748 y 1757. El conjunto fue tallado principalmente en madera de caoba y presenta una fila de 30 sillas en la zona superior y otra de 23 en la zona inferior, todas intrincadamente decoradas con relieves, incluyendo una serie de escenas iconográficas. Los relieves de la sillería alta muestran la vida de Jesucristo en su lado derecho y la vida de la Virgen María en su lado izquierdo, mientras que los medallones pequeños todos son escenas del Antiguo Testamento; asimismo, la sillería baja presenta escenas de los mártires cordobeses. En el centro del conjunto en la zona occidental se encuentra una gran trono episcopal, encargado en 1752, con un parecido al diseño de un altar. La parte inferior del trono alberga tres sillas, aunque el elemento más impresionante es la representación de la Ascensión de Jesús que lo remata. La figura que corona todo el conjunto es la escultura del arcángel Rafael. Macsura y mihrab La sala de oración también alberga un mihrab (nicho que indica la dirección del rezo) muy decorado que se encuentra rodeado por la macsura (zona reservada para el emir o el califa durante la oración) que fueron construidos durante la ampliación del califa al-Hakam II después del año 965. La macsura se encuentra rodeada y dividida por tres columnatas de arcos polilobulados entrecruzados. Mientras que el mihrab se abre en el centro de la macsura, existen dos puertas laterales: en el muro occidental se encuentra la Bab bayt al-Mal, la «puerta del tesoro», que daba acceso al tesoro califal, actualmente ocupado parcialmente por el tesoro catedralicio; mientras que en el muro oriental se encuentra la Bab al-Sabat, «puerta del Sabat», una especie de pasadizo de uso exclusivo del califa que se conectaba a través de un puente hasta el Alcázar andalusí frente a la Mezquita. El mihrab alberga un arco de herradura que da acceso a un pequeño habitáculo de planta octogonal con una cúpula con forma de concha que sujeta una serie de arcos polilobulados ciegos. Se trata del primer mihrab que da paso a un pequeño habitáculo en vez de albergar un nicho en la pared. Bajo el arco de herradura se encuentran dos pares de pequeñas columnas de mármol que parecen proceder del mihrab de la ampliación de Abderramán II realizada un siglo antes. El mihrab está rodeado por un alfiz con decoraciones muy parecidas a los primeros diseños de la #mezquita como los visibles en la Bab al-Wuzara, conocida actualmente como puerta de San Esteban; asimismo, sobre el alfiz, se encuentran más arcos polilobulados ciegos. Los investigadores afirman que el estilo de los mosaicos del mihrab se vio fuertemente influenciada por los mosaicos bizantinos, evento corroborado por las fuentes históricas que describen cómo el califa al-Hakam II requirió expertos mosaiquistas al emperador bizantino Nicéforo II (r. 963-969), quien aceptó enviar algunos artesanos a Córdoba. Algunos expertos han argumentado que el uso de mosaicos bizantinos pudo ser un anhelo, consciente o no, de los omeyas cordobeses de evocar conexiones con el primer Califato omeya de Damasco, en particular con la Mezquita de los Omeyas en Damasco, donde los mosaicos bizantinos formaban un elemento prominente de la decoración. =### Inscripciones cúficas= Las inscripciones en árabe de los mosaicos del mihrab son el primer ejemplo de una serie de inscripciones político-religiosas insertadas en la arquitectura emiral y califal. La inscripción más extensa del alfiz, en caracteres cúficos dorados sobre un fondo oscuro, comienza con dos extractos del Corán y continúa con alabanzas a la obra del califa:Él es Quien conoce lo oculto y lo manifiesto. Él es el Poderoso, el Misericordioso. (Sura 32:6). Él es el Viviente; no hay ninguna divinidad verdadera excepto Él. Adoradlo a Él. ¡Alabado sea Alá, Señor de todos los mundos! (Sura 40:65). Quien ayuda al imán al-Mustansir bi-llah, siervo de Alá, al-Hakam, príncipe de los creyentes, ¡Dios le beneficie!, para esta construcción venerable y Quien le asiste en su perenne intención de favorecer largamente a sus súbditos, esperando gran recompensa ultraterrena de Alá. Dentro de esta inscripción rectangular se halla otra inscripción en una banda horizontal sobre el mihrab, en letras oscuras sobre fondo dorado, se trata de la Sura 59:23.Es Alá, no hay más dios que él, el Soberano, el Santísimo, quien otorga paz, quien da seguridad, el Custodio, el Poderoso, el Fuerte, el Sumo. Gloria a Dios. Está por encima de lo que le asocian.Además, en las impostas podemos encontrar incluso nombres de personalidades que ayudaron a la construcción como el hayib o primer ministro Yafar al-Siqlabi.Mandó el imán, al-Muntansir bi-llah, siervo de Alá, al-Hakam, príncipe de los creyentes, a su liberto y hayib, Yafar ibn Abd al-Rahman, Alá se apiade de él, la erección de esta construcción. Y fue terminada, con el auxilio de Alá, bajo inspección de Muhammad ibn Tamlij, Ahmad ibn Nasr y Jald ibn Hasim, jefes de surta, y Mutarrif Ibn Abd al-Rahman, el katib, sus siervos. =### Orientación del muro de qibla= Los muros de qibla de las mezquitas deben estar orientados hacia La #Meca; sin embargo, la Mezquita de Córdoba está orientada hacia al sur, mientras que la ciudad santa del #Islam se encuentra al sureste. Esta orientación se debe a la controversia histórica sobre la qibla, puesto que en al-Ándalus y Marruecos, se prefería la orientación sur, con base en un hadith tradicional: «Abu Hurairah (dijo) que el Mensajero de Allah dijo: “Lo que esté entre el este y el oeste es Qiblah"». Dicho que legitimaba la alineación hacia el sur. Esta práctica también emulaba la orientación de los muros de la Kaaba, en la Gran Mezquita de La #Meca, basada en una tradición que consideraba que los muros de la Kaaba se asociaban con diversas partes del mundo; según ella, la cara norte de la Kaaba se asociaba a al-Ándalus y, por lo tanto, la Gran Mezquita de Córdoba se orientaba al sur como si mirara a la cara norte del santuario mequí. A pesar de que mezquitas posteriores en al-Ándalus estuvieron orientadas hacia La #Meca, por ejemplo, la #mezquita de Medina Azahara del siglo X, las expansiones posteriores de la #mezquita cordobesa no modificaron su orientación original. El arqueólogo Pedro Marfil indicó que también es posible que las estructuras originales se debieron adaptar a los límites urbanísticos de la ciudad tardoantigua,teoría que quedó invalidada al descubrirse en las últimas excavaciones del patio de los naranjos que ya el complejo episcopal en el siglo VI había sido construido sobre el cardo máximo de la ciudad. Capillas =### Eje de Villaviciosa= Está compuesto por la capilla de Villaviciosa; la capilla Real, contigua a la capilla de Villaviciosa; y la capilla de la Conversión de San Pablo, situada a espaldas de la capilla Real. Todas estas construcciones se hallan encastradas en las naves islámicas a lo largo de casi todo el lado norte de lo que fue la ampliación de Alhakén II. =### Adosadas al muro oeste= De norte a sur: Capilla de San Ambrosio Capilla de San Agustín y Santa Eulalia de Mérida Capilla de Nuestra Señora de las Nieves y San Vicente Mártir, también conocida como capilla de la Transfiguración Capilla de los Santos Simón y Judas Capilla de Nuestra Señora de la Concepción o del Santísimo Sacramento Capilla de San Antonio Abad Capilla de la Trinidad Capilla de San Acacio Capilla de San Pedro y San Lorenzo =### Adosadas al muro sur= De oeste a este: Capilla de San Bartolomé Capilla de San Felipe y Santiago Capilla de Santa Teresa, también conocida como capilla del Cardenal Salazar o capilla del Tesoro. Capilla de Santa Inés Capilla de San Clemente, que alberga al Museo de San Clemente Capilla del Sagrario =### Adosadas al muro este= De norte a sur: Capilla de San Antonio de Padua Capilla de San Marcos, Santa Ana y San Juan Bautista Capilla de San Mateo y Limpia Concepción de Nuestra Señora Capilla de San Juan Bautista Capilla de Santa Marina, de San Matías y del Baptisterio Capilla de San Nicolás de Bari Capilla de la Expectación, también llamada capilla de Nuestra Señora de la O Capilla del Espíritu Santo, también llamada capilla de los Simancas o capilla de los Obispos. Capilla de la Concepción Antigua, también llamada capilla del Rosario. Capilla de San José Capilla de la Natividad de Nuestra Señora Capilla de Santa María Magdalena Sacristía =### Adosadas al muro norte= De oeste a este: Capilla de San Eulogio Capilla de San Esteban Capilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor, también llamada capilla de Santa María Magdalena Capilla de Nuestra Señora de la Antigua Capilla de San Miguel Capilla de la Epifanía, también llamada capilla de los Reyes Magos Capilla de Nuestra Señora del Rosario Capilla de las Benditas Ánimas del Purgatorio, también llamada capilla del Inca Garcilaso Capilla de los Santos Varones, también llamada capilla del Santo Sepulcro Capilla de Santa Francisca Romana y Santa Úrsula Museos =### Museo de San Vicente= En el museo de San Vicente se exponen algunos de los restos arqueológicos recuperados de un edificio cristiano prexistente, que se suele identificar con la antigua Basílica de San Vicente. =### Museo de San Clemente= En el museo de San Clemente se exponen una gran variedad de objetos relacionados con el monumento, tales como portadas de antiguas capillas, campanas, la antigua maquinaria del reloj, azulejos, capiteles, fragmentos de las vigas originales o inscripciones arábigas. =### Tesoro de la catedral= El tesoro de la catedral se encuentra en la capilla de Santa Teresa y estancias adjuntas. Como uno de sus tesoros principales, guarda la catedral la Custodia de Arfe, labrada por Enrique de Arfe. Mide 2,63 metros de altura y pesa más de 200 kilos. Representa una catedral gótica de planta dodecagonal, se compone de dos cuerpos que alojan en un interior al viril y una imagen de la Virgen de la Asunción. Sufrió una restauración en el año 1735, cuando Bernabé García de los Reyes le añadió un basamento y elementos decorativos barrocos, y en el año 1966 el viril fue aureolado con brillantes. Hay una colección de portapaces, cálices y copones de oro y plata así como grandes cruces de materiales preciosos, una de ellas donada a la catedral por el obispo Diego de Mardones en el año 1620. Posee el tesoro unos magníficos crucifijos de marfil, siendo el que más sobresale uno del siglo XVII realizado por Alonso Cano. Enterramientos Miembros de la Corona castellana A lo largo de los siglos, varios miembros de la realeza fueron sepultados en distintas partes del templo: Fernando IV de Castilla (1285-1312). En 1736 sus restos mortales fueron trasladados a la iglesia de San Hipólito de Córdoba, donde permanecen en la actualidad. Alfonso XI de Castilla (1311-1350). Hijo del anterior y de la reina Constanza de Portugal. En 1736, sus restos fueron trasladados junto con los de su padre a la iglesia de San Hipólito de Córdoba, donde descansan actualmente. Juan de Castilla (m. 1245). Hijo del rey Fernando III de Castilla y de la reina Juana de Ponthieu. Murió recién nacido. Enrique de Castilla (1378-1404). Hijo ilegítimo del rey Enrique II de Castilla y de Juana de Sousa. Fue conde de Cabra y duque de Medina Sidonia, y su madre también fue enterrada en este mismo templo. Juan Ponce de Cabrera (m. 1328). Era bisnieto del rey Alfonso IX de León, y fue señor de Cabra, de la mitad del castillo de Garcíez, y de la Torre de Pajares. Fue ejecutado públicamente en Córdoba por orden de Alfonso XI en 1328, y fue sepultado junto con su esposa, Inés Enríquez, y su hija, Sancha Ponce de Cabrera, en la desaparecida capilla de Santiago de la Mezquita-catedral, donde en la actualidad se encuentra la capilla del Sagrario. Leopoldo de Austria (m. 1557). Fue obispo de Córdoba y rector de la Universidad de Salamanca, y era hijo ilegítimo de Maximiliano I de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Otros enterramientos célebres Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616). Escritor e historiador nacido en Perú ubicado en la capilla de las Ánimas. Pablo de Céspedes (1548-1608). Clérigo, pintor y escritor humanista, aunque se desconoce la ubicación de sus restos. Luis de Góngora (1561-1627). Poeta del Siglo de Oro que fue enterrado en una urna en la capilla de San Bartolomé tras su cargo como canónigo. Cardenal Salazar (1630-1706). Obispo de Córdoba y cardenal que construyó la capilla de Santa Teresa donde se encuentra enterrado. Pedro Duque Cornejo (1678-1757). Artista encargado del coro de la Mezquita-catedral, que falleció dos semanas antes de su inauguración, y fue enterrado en él. Pedro de Cevallos (1715-1778). Primer virrey del Río de la Plata, enterrado junto a la capilla de Villaviciosa. Gestión y número de visitantes Bibliografía Arco y Garay, Ricardo del (1954). Sepulcros de la Casa Real de Castilla. Madrid: Instituto Jerónimo Zurita. CSIC. OCLC 11366237. Elorza, Juan C.; Vaquero, Lourdes; Castillo, Belén; Negro, Marta; (1990). Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Bienestar Social, ed. El Panteón Real de las Huelgas de Burgos. Los enterramientos de los reyes de León y de Castilla (2.ª edición). León: Editorial Evergráficas S.A. ISBN 84-241-9999-5.Nieto Cumplido, Manuel (1991). #historia de la Iglesia en Córdoba: Reconquista y Restauración (1146-1326). Tomo II (1.ª edición). Córdoba: Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. ISBN 8479590092. —— (2007). Obra social y cultural de Cajasur, ed. La Catedral de Córdoba (2.ª edición). Córdoba: Publicaciones de la Obra social y cultural de Cajasur. ISBN 978-84-7959-652-1. Ruano, Francisco; Ribadas, Joannes; (1779). Casa de Cabrera en Córdoba (1.ª edición). Córdoba: En la oficina de Don Juan Rodríguez. OCLC 793127459.Salazar y Castro, Luis de (1716). Índice de las Glorias de la Casa Farnese (1.ª edición). Madrid: Imprenta de Francisco del Hierro. OCLC 2833747. Salcedo Hierro, Miguel (2000). Obra Social y Cultural de Cajasur, ed. La Mezquita, Catedral de Córdoba. Publicaciones de la Obra Social y Cultural de Cajasur (1.ª edición). Córdoba: Fundación CajaSur. ISBN 978-84-7959-340-7. #andalus #cordoba #mezquita
El esplendor de #Al-Ándalus y sus monumentos no pueden entenderse sin conocer sus raíces históricas. La civilización que construyó maravillas como esta fue impulsada por la religión traída por #Mahoma (s.a.v), consolidada por los heroicos esfuerzos y sacrificios de los primeros #musulmanes y la expansión del #Islam, y protegida por genios militares legendarios como el invicto #Jalid ibn al-Walid. Medina Azahara (en árabe: مدينة الزهراء, en árabe clásico Madīnat az-Zahrāʾ, con la imela Medīnat az-Zahrāʾ, «la ciudad brillante»), fue una ciudad palatina o áulica que mandó edificar en el siglo X el primer califa de Córdoba, Abderramán III, a unos 8 km a las afueras de Córdoba en dirección noroeste, a los pies de Sierra Morena. Los principales motivos de su construcción son de índole político-ideológica: la dignidad de califa exige la fundación de una nueva ciudad, símbolo de su poder, a imitación de otros califatos orientales y sobre todo, para mostrar su superioridad sobre sus grandes enemigos, el recién instaurado Califato fatimí de Ifriqiya, la zona norte del continente africano. Además de oponentes políticos, lo eran también en lo religioso, ya que los fatimíes, chiíes, eran enemigos de los omeyas, mayoritariamente de la rama islámica suní. La construcción comenzó en los años 936-940 y continuó durante varias fases durante su reinado y el de su primogénito, al-Hakam II (r. 961-976). La nueva ciudad incluía un nuevo salón de recepciones (Salón Rico), una #mezquita aljama, oficinas administrativas y gubernamentales, residencias aristocráticas, jardines, una ceca, talleres, zonas militarizadas y baños árabes. El suministro de agua se realizaba a través de acueductos. Sin embargo, tras la muerte de al-Hakam II, el nuevo dictador Almanzor (939-1002) trasladó el centro administrativo a su propia ciudad, Medina Alzahira, y durante la guerra civil de #Al-Ándalus, Medina Azahara fue destruida entre los años 1010 y 1013, siendo sus materiales reutilizados en otros lugares. Recientes estudios llevados a cabo por el Instituto Geológico y Minero y cuatro universidades, sostienen, sin embargo, que una serie de terremotos de diversa categoría en los siglos X y XI debilitaron y derrumbaron el complejo palaciego. Las ruinas de la ciudad comenzaron a excavarse profesionalmente en 1911, siendo declaradas Bien de interés cultural en la categoría de Monumento desde el año 1923. Se han excavado solo 10 de las 112 hectáreas de la ciudad, aunque esta zona incluye los grandes palacios. El Museo de Medina Azahara se inauguró en octubre de 2009, siendo declarado el 1 de julio de 2018 como Patrimonio de la Humanidad de la #UNESCO. En 2019 recibió más de 285 672 visitantes, siendo uno de los espacios culturales más visitados de Andalucía, mientras que en 2020, debido a las restricciones de movilidad ocasionadas por la pandemia de COVID-19, las visitas se redujeron a 87 315 personas. Etimología La leyenda popular, documentada por historiadores como al-Maqqari, sostenía que la etimología de la ciudad, az-Zahra' (o Azahara en castellano), provenía de la concubina favorita de Abderramán III y que existió una escultura suya en la entrada. A pesar de que la estatuaria era algo común en la ciudad, Marianne Barrucand sostiene que la existencia de dicha estatua sería muy improbable. Por otro lado, Felix Arnold argumenta una explicación más sencilla: que también significaba «la ciudad brillante» o «radiante», emulando a otras ciudades califales fundadas por los abasíes, como, por ejemplo, Madinat as-Salam, «la ciudad pacífica», la actual Bagdad; y las fatimíes Madinat al-Qahira, «la ciudad victoriosa», la actual El Cairo. Jonathan Bloom también apunta a una respuesta a los rivales de Abderramán, los fatimíes, debido a que esta dinastía declaraba que descendían de la hija de #Mahoma, Fátima az-Zahra, «la radiante». #historia Contexto histórico En el año 750 la dinastía de los Omeyas, que había gobernado el mundo islámico, fue derrocada del Califato de Damasco por los abasíes. Abderramán I el Emigrado, siendo miembro superviviente de los Omeyas, huye a #Al-Ándalus proclamando el Emirato de Córdoba en 756 independiente de la nueva capital abasí, Bagdad. Sin embargo, Abderramán I nunca se proclamó califa, acto que sí realizó uno de sus sucesores, el octavo emir, Abderramán III, en el año 929, después de acabar con la inestabilidad política del emirato (principalmente la revuelta de Omar ben Hafsún), lo que conllevó el mayor esplendor político, social y económico de la #España musulmana, haciendo de la ciudad de Córdoba la más avanzada de #Europa y el asombro del mundo. La creación del Califato de Córdoba significó alzarse hasta el nivel de estado del Califato de Bagdad con todo lo que ello conllevaba, tanto religioso como político. Además, su proclamación como califa también se explica debido a la reciente creación del Califato fatimí en el norte de África unos años antes (909), quienes presentaban una amenaza para los intereses de Córdoba. Antes de la creación de Medina Azahara, la residencia y centro del poder político de los emires omeyas se encontraba en el Alcázar andalusí, en el corazón de Córdoba, frente a la Gran #mezquita aljama. Muchos eruditos destacan la motivación de la nueva ciudad califal como un reflejo del nuevo estatus y grandeza de Abderramán III en torno a su califato. La creación de estas ciudades palaciegas también tiene precedentes entre los califas abasíes y fatimíes que se construyeron este tipo de urbes para sí mismos. Tras el intento fallido de levantar al-Madina, en el año 936 manda construir la fastuosa Medina Azahara junto a la capital, Córdoba. Surgida de la nada, la ciudad regia concentra todo el poder político del califato. Fundación de la ciudad Aunque el origen de la ciudad no carece de elementos legendarios, se sabe que la construcción comenzó a finales del año 936 y se continuó durante los cuarenta siguientes, alcanzando los tiempos de su hijo y sucesor en el califato, al-Hakam II. El historiador del siglo XVI al-Maqqari nombra a Maslama ibn 'Abdallah como el alarife de la ciudad, aunque no está claro cómo de relevante fue su papel o qué porcentaje de planos diseñó. Los edificios de mayor calibre no comenzaron a construir hasta 940, y la evidencia sugiere a que se realizó por fases, con todo el proyecto general modificándose mientras que se ejecutaban los trabajos. La #mezquita aljama fue consagrada en 941, mientras que en 945 se trasladó la corte a la ciudad y un año más tarde se pavimentó el camino entre la nueva ciudad y Córdoba. Finalmente, en 947 se trasladó el aparato de estado desde Córdoba, incluyendo la ceca o casa de la moneda (dar al-sikka). No obstante, la construcción de la ciudad continuó durante todo el reinado de Abderramán III, hasta 961, e incluso parte del reinado de su hijo Al-Hakam II (961-76). Asimismo, también participaron en los proyectos constructivos algunos oficiales de alto rango. La ciudad se encontraba rodeada completamente de una muralla aprovisionada de torres. Sin embargo, hay evidencias de que únicamente los palacios estaban protegidos por una muralla al comienzo y que la muralla perimetral de la ciudad fue añadida tras la llegada de habitantes fuera del área aúlica. Abderramán III también ordenó obtener o importar antiguas columnas de mármol de otros lugares, para ser utilizadas como material de acarreo. Asimismo, al-Hakam II trasladó antiguas estatuas y sarcófagos para decorar las estancias. Algunas estructuras que se han excavado e identificado del yacimiento arqueológico fueron construidas sobre otras anteriores que parecen pertenecer a una fase posterior a la construcción inicial de la ciudad. Las zonas conocidas actualmente como la Casa de Yafar y la Casa de los Pilares están edificadas sobre dos o tres pequeñas estructuras que ocupaban los mismos espacios. Además de albergar un tamaño más relevante, presentan características muy diferentes, como una planta semibasilical en la Casa de Yafar y un patio rodeado de una galería porticada en la Casa de los Pilares. Antonio Vallejo Triano, quien ha dirigido trabajos arqueológicos en la zona entre 1985 y 2013, ha datado la Casa de los Pilares de la década de 950. Del mismo modo, se cree que el Salón basilical superior, también conocido como dar al-yund («casa del ejército»), pertenece a esta cronología. La construcción del Salón Rico o Salón de recepciones de Abderramán III ha sido datado entre los años 953 y 957 gracias a las inscripciones encontradas en su decoración. La supervisión de este salón fue encomendada a Abdallah ibn Badr, el visir y oficial de alto rango del califa en aquella época. La decoración se ejecutó bajo el control del eunuco del califa Shunaif, aunque se desconoce si estuvo involucrado en el diseño del Salón Rico. Basado en las evidencias de estas construcciones, Vallejo Triano destaca que se hizo una remodelación significativa del complejo palaciego en la década de 950. Este cambio produjo edificios más amplios y monumentales que hacían uso de pórticos, arcadas y otros diseños basilicales. Estas estructuras a menudo se construían sobre otras previas y de carácter más modesto, por lo que eran diseñadas para aumentar la ostentación del califa a través de la arquitectura de su ciudad. Vallejo Triano argumenta que este periodo también coincidiría con una reorganización estatal de Abderramán III en 955, evidenciada por fuentes históricas como Ibn Idhari. Asimismo, Abderramán se estaría informando de los ricos palacios y elaboradas ceremonias en la corte de la nueva capial fatimí, Mahdia, y la capital bizantina de Constantinopla. Por ejemplo, algunos de los emisarios de Abderramán al emperador bizantino traían esculturas doradas de bronce, fuentes de mármol decoradas con figuras animales y otros elementos decorativos arquitectónicos. Esta creciente preocupación por otras cortes imperiales y el anhelo de Abderramán de igualarse a ellas explica este incremento en la complejidad de las ceremonias y los protocolos de la corte del califa en esta época, a la que las fuentes históricas atribuyen gran importancia, junto a un incremento en la arquitectura de nuevos edificios. Vallejo Triano también aclara que la construcción de la Casa de Yafar se produjo de manera más tardía a la de la década de 950 debido a que su decoración parece estar más avanzada. Esta hipótesis refuerza una anterior del arquitecto Félix Hernández Giménez que indicaba que esta residencia fue construida para Yafar al-Siqlabi, hayib de al-Hakam II entre 961 y 971, a quien se debe su denominación. Asimismo, esta sería la única gran estructura de Medina Azahara realizada durante el reinado de al-Hakam II. Vida y gobierno en la ciudad palaciega Los palacios albergaban a los allegados del califa, entre ellos un gran número de concubinas. Los residentes tenían a su disposición a un gran grupo de esclavos, incluyendo eunucos, la mayoría de orígenes europeos. La ciudad también contenía una sala de audiencias (el Salón Rico), edificios gubernamentales, talleres de artesanía que producían productos de lujo, las viviendas de oficiales de alto rango y, en los niveles inferiores de la ciudad, mercados y distritos residenciales para los obreros. La ciudad disponía de un gerente, un juez y un jefe de la guardia. Durante el reinado de al-Hakam II, existió una biblioteca que, según algunas fuentes, llevó a albergar cientos de miles de volúmenes escritos en árabe, griego y latín. La #mezquita aljama y otras mezquitas de barrio proporcionaban un servicio religioso. Los palacios estaban amueblados con sedas, tapices y otros objetos considerados de lujo. Muchos de estos artefactos se fabricaban en los talleres oficiales y eran entregados como presentes y han acabado en colecciones de museos y catedrales cristianas. Algunos historiadores describen en sus crónicas estos palacios, como al-Maqqari, quien escribe sobre una sala abovedada en el palacio que contenía una alberca de mercurio líquido que reflejaba la luz y producía una sensación de movimiento debido a las ondas solares, a pesar de que esta ubicación no ha sido evidenciada por los arqueólogos. El nuevo califato también desarrolló una creciente cultura en torno a los protocolos en la corte y la figura del califa. Se celebraron fastuosos festejos y recepciones para impresionar a los embajadores extranjeros. De hecho, la organización de la ciudad parece incluir un camino específico a seguir por estos dignatarios extranjeros hasta la sala de audiencias del califa, que se encontraba precedida por jardines y fuentes con vistas hacia el resto de la ciudad y el valle más abajo. El mismo califa se mostraba sentado en el fondo de la sala de audiencias, rodeado de cortesanos y oficiales, con una arquitectura diseñada para destacar su posición. A pesar de que el califa se mostró cada vez más distante en este tipo de actos, estos protocolos no evolucionaron hasta el punto de no mostrarse en público, tal y como sí hicieron los fatimíes en África, cuyos califas se mantuvieron ocultos tras un velo. Varios miembros de la familia del califa, o incluso la élite enriquecida, construyeron sus propias villas y palacios en zonas rurales alrededor de Córdoba durante este periodo de prosperidad del siglo X. Esta tradición existía desde los primeros momentos del Emirato y posiblemente tenía su origen en las antiguas villas romanas. De hecho, el califa a veces ordenaba que ciertos miembros de la familia ocuparan estas villas con el objetivo de distanciarlos del poder central de Medina Azahara, garantizándoles un sueldo generoso para que no causaran ningún problema. La Medina Alzahira de Almanzor Cuando al-Hakam II falleció en 976, fue sucedido por su hijo Hisham II, quien tenía minoría de edad y ninguna experiencia política. Por consiguiente, el poder político fue asumido de facto por Ibn Abi Amir, quien consiguió apropiarse de los cargos de háyib y visir, y adoptó el título real de Almanzor, «el victorioso». En 978 o 979, tras haber asegurado el control estatal, ordenó la construcción de un nuevo palacio cuyos restos nunca han sido encontrados. De hecho, se especula con que podría encontrarse al este de Córdoba y que rivalizaría con Medina Azahara, adquiriendo un nombre muy parecido: Medina Alzahira, que fue construido en tan solo dos años. Almanzor trasladó la sede de poder lejos de los antiguos palacios omeya y confinó al joven califa Hisham II en el antiguo Alcázar andalusí de Córdoba. Destrucción y abandono Tras la muerte de Almanzor en 1002, su primogénito Abd al-Malik al-Muzaffar lo sucedió en el poder. Cuando al-Muzaffar falleció en 1008, su hermano Abderramán, también conocido como Sanchuelo, accedió al poder. Sanchuelo no tuvo la destreza política de su padre y su hermano, e intento arrebatar el título de califa de Hisham II, evento que suscitó una fuerte oposición. En un intento de evitar esta controversia, marchó enseguida hacia una campaña militar contra los reinos cristianos del norte; cuando cruzó la frontera de los reinos cristianos en febrero de 1009, sus opositores entraron en el antiguo alcázar y forzaron a Hisham II a abdicar en otro miembro de la dinastía Omeya, Muhammad. Al mismo tiempo, en Medina Alzahira, el palacio construido por Almanzor, cuyos restos arqueológicos no ha sido localizados en la actualidad, como sede de poder, fue saqueado y destruido. Los siguientes años fueron caóticos y resultaron en grandes confrontaciones violentas y cambios de régimen entre distintas facciones, hecho conocido como la Fitna de #Al-Ándalus. Transcurridos unos ochenta años de la fundación de la ciudad, todo este conjunto monumental y fastuoso quedó reducido a un inmenso campo de ruinas, pues fue destruido y saqueado por los bereberes entre 1010 y 1013 como consecuencia de la guerra civil (o fitna) que puso fin al Califato de Córdoba. Después de la caída del Califato que trajo su destrucción, el saqueo y desmantelamiento de la ciudad palatina prosiguieron en siglos sucesivos, pues fue utilizada como cantera artificial para la construcción de otras edificaciones posteriores en la ciudad de Córdoba, cayendo progresivamente en el olvido hasta que desapareció, en una fecha imprecisa, del ideario colectivo. Los restos arqueológicos no volvieron a ser identificados hasta el siglo XIX y las excavaciones comenzaron en 1911. Nacidos en Medina Azahara A pesar de su corto período de existencia, Medina Azahara vio nacer a algunos personajes ilustres de la época: Abulcasis, conocido por ser considerado el padre de la cirugía moderna. Lubna de Córdoba, poetisa e intelectual andalusí. Redescubrimiento y excavaciones Antes del redescubrimiento de Madínat al-Zahra, la ladera donde se sitúa el yacimiento era conocida como Córdoba la Vieja, ya que durante el Medievo se pensaba que sobre este punto se levantaba la primera Córdoba romana erigida de manera rápida y semiprovisional por el pretor Claudio Marcelo y que, más tarde, y por motivos de salubridad, se trasladaría a las orillas del Guadalquivir. La razón de esta original creencia sobre una Córdoba fundacional era debida a la gran cantidad de piezas arquitectónicas esparcidas por los alrededores de la ladera, restos que se multiplicaban sin cesar con solo levantar un palmo de tierra. Sería a partir del siglo XVI, en pleno renacimiento, cuando los humanistas empezaron a discutir sobre el verdadero origen de la denominada como Córdoba la Vieja, aunque no fue hasta el siglo XVII cuando Pedro Díaz de Rivas intuyó que sobre la Córdoba actual se encontraban demasiados restos romanos cuando se procedía a maniobrar sobre algún terreno, lo que evidenciaban su origen latino, y que por tanto, lo que realmente había bajo el suelo de lo que llamaban Córdoba la Vieja no era una ciudad romana, sino el castillo musulmán de Abderramán III. Pese a esta inteligente evidencia, el debate no se dio por concluido. En los últimos años el yacimiento de Medina Azahara está siendo sometido a unas intensas labores de restauración que pretenden, pese a las grandes pérdidas de materiales por parte de los expolios medievales y posteriores (sirva como ejemplo el llamado Arco de Medina Azahara actualmente conservado el expolio en el Museo Diocesano de Tarragona) en Cataluña, devolverle el esplendor perdido con el que asombró a todos los que la visitaron durante la Edad Media, cuando Medina Azahara era sede uno de los centros gubernamentales más importantes del mundo. Siglo XX No sería hasta los primeros años del siglo XX, concretamente en 1911, durante el reinado de Alfonso XIII, cuando las primeras excavaciones comenzaron de manera oficial, despejando cualquier tipo de duda al respecto, si es que todavía la había, de lo que yacía bajo el suelo. A partir de este momento, y hasta el largo parón producido por la Guerra Civil, las excavaciones se fueron produciendo con regularidad. Los trabajos comenzaron por los puntos donde las ruinas eran más evidentes, lo que se entendía como el eje central del conjunto califal. Desde este momento y hasta la muerte en 1923 de Ricardo Velázquez Bosco, arquitecto responsable de la excavación, se hicieron unas catas consistentes en zanjas paralelas de norte a sur para delimitar el perímetro de la ciudad, un ambicioso objetivo que no se alcanzó. En febrero de 1939, ya en el final de la guerra, la aviación republicana detectó el uso de una parte de Córdoba la Vieja (conocida como Suerte Chica) como campo de concentración franquista; operó hasta finales de noviembre de 1939 y llegó a congregar a unos 4000 prisioneros, siendo rebautizada la zona desde entonces por los lugareños como Suerte de los Prisioneros. A partir de 1944, tras el fin del conflicto bélico, se vuelven a reanudar las campañas arqueológicas tras unos años de parón, destacando las realizadas por el arquitecto Félix Hernández que excavó la parte central del alcázar con una superficie de unas 10,5 hectáreas, definiendo las líneas básicas del urbanismo del palacio y acometiendo, también, importantes restauraciones como las realizadas en el Salón Rico de Abderramán III. En 1985, tras la creación de las autonomías unos años antes, la gestión del recinto pasa a manos de la Junta de Andalucía, organismo que a partir de este momento se encargaría de la tarea de proseguir con los trabajos de excavación y recuperación. Siglo XXI Actualmente se ha excavado solo un 10 % del total de la superficie intramuros de la ciudad, correspondiendo al núcleo central del alcázar, aunque los últimos trabajos de excavación realizados en el yacimiento durante los últimos años se están centrando por primera vez en áreas no correspondientes al complejo palaciego. Concretamente, las nuevas campañas arqueológicas que arrancaron a partir del mes de abril de 2007 se han ido sucediendo con nuevos hallazgos que han hecho replantearse las dimensiones del conjunto, centrándose especialmente sobre el sector sur de las murallas de la ciudad, un punto donde están apareciendo los hallazgos más importantes de las últimas décadas. Así, campaña tras campaña, la nueva morfología y concepción que se tenía sobre la ciudad va cambiando poco a poco. En noviembre de 2007 apareció un hallazgo excepcional, una #mezquita situada a más de un kilómetro de la zona noble de la ciudad, más tarde se localizó una impresionante calzada islámica, única en su género en #España, así como las plantas de lo que se intuyen como barriadas de viviendas destinadas a la clase popular, junto a las que se encontraron innumerables fragmentos de restos cerámicos de uso cotidiano. También se está tratando de averiguar, con la mayor rigurosidad posible, la verdadera extensión de la ciudad, una extensión que se intuye pero que los especialistas quieren cerrar, mediante estas investigaciones, de manera definitiva. =### Campañas de restauración (2001-2004)= Entre las intervenciones más destacadas del conjunto destacan las realizadas sobre la denominada zona del alcázar. La casa de Yafar, donde se cree que habitó el primer ministro del califa fue una de las restauraciones integrales más exitosas que se han hecho en el yacimiento. Se llevó a cabo la delimitación de la vivienda después de hacer una exhaustiva investigación sobre el mármol, donde se recuperaron más de 200 losas de pavimento, pinturas murales, una pila y sobre todo, la portada monumental. También se intervino sobre la llamada casa de la Alberca, donde se cree que podrían haber estado las dependencias del príncipe heredero, y donde se ha estudiado con gran precisión el baño de cara a una futura restauración. =### Restauración del Salón Rico (desde 2009)= Las intervenciones planeadas en el Salón Rico consisten en tres fases. La primera fase fue adjudicada por la Junta de Andalucía a la empresa Estudio Métodos de la Restauración S.L. con un presupuesto de 1 099 400 euros. Esta primera fase comenzó en febrero de 2009, fecha en que se cerró la entrada al público. El objetivo de la misma era resolver el problema de humedades del edificio, que ya se había intentado solucionar en el año 2001 con el acristalamiento de la arquería de acceso. También entraba dentro de esta fase la sustitución del suelo de cemento por uno de mármol, procedente de la cantera de Estremoz (Portugal) tal como el que había originalmente. Esta fase quedó en suspensión debido a irregularidades en la adjudicación de las obras. En diciembre de 2009 comenzó la recuperación de la alberca situada frente al salón que, una vez concluida su restauración seis meses más tarde, se le añadió la tan característica lámina de agua andalusí, recuperando de este modo el primer complejo hidráulico de la ciudad palatina. En marzo de 2014 comenzó la segunda fase, sin haberse realizado la primera, con el objetivo de catalogar, limpiar y consolidar los más de 5000 atauriques para su posterior reposición sobre los muros en sus posiciones originales. La World Monuments Fund iba a aportar 600 000 euros para acometer estas obras. No obstante, esta fase quedó paralizada hasta el 30 de diciembre de 2020, cuando la consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía anunció el inicio de las obras de la fachada principal del Salón Rico, una vez «desbloqueado» el acuerdo con la World Monuments Fund, cuya financiación asciende a un valor de 125 000 euros por parte de esta organización privada. Se cree que esta restauración concluirá a finales de 2022. Geografía Está situada a unos 8 kilómetros al oeste de Córdoba, en las últimas estribaciones de Sierra Morena, en la ladera del Yabal al-Arus, frente al valle del Guadalquivir y orientada de norte a sur, sobre un espolón de la sierra, entre dos barrancadas, que se adentra en la campiña que se encuentra Medina Azahara o Madínat al-Zahra. Fue elegida por los extraordinarios valores del paisaje, permitiendo desarrollar un programa de construcciones jerarquizadas, de tal manera que la ciudad y la llanura extendida a sus pies quedaban física y visualmente dominadas por las edificaciones del alcázar. Su implantación en el territorio generó una red viaria e infraestructuras hidráulicas y de abastecimiento para su construcción, conservada en parte hasta la actualidad en forma de restos de caminos, canteras, acueductos, almunias y puentes. Aprovechando perfectamente el desnivel del terreno, la ciudad palatina de Medina Azahara fue distribuida en tres terrazas; el recinto de la ciudad adopta un trazado rectangular, frente a la idea laberíntica y caótica característica del urbanismo musulmán. De 1500 m de lado en sentido este-oeste y unos 750 m de norte a sur, se ve tan solo deformado en el lado norte por las necesidades de adaptación a la difícil topografía del terreno. La topografía jugó un papel determinante en la configuración de la ciudad. Su emplazamiento sobre la falda de Sierra Morena permitió diseñar un programa urbano, en el que la ubicación y la relación física entre las distintas construcciones resultaran expresivas del papel de cada una de ellas en el conjunto del que forman parte: El palacio se ubica en la parte más alta, escalonando sus edificaciones por la ladera de la montaña, en una situación de clara preeminencia sobre el caserío urbano y la #mezquita aljama, extendidos por la llanura. Siguiendo la disposición en terrazas encontramos que la primera corresponde a la zona residencial del califa, seguido por la zona oficial (Casa del Ejército, cuerpo de guardia, Salón Rico, dependencias administrativas, jardines...) para finalmente albergar a la ciudad propiamente dicha (viviendas, artesanos...) y la #mezquita aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra muralla específica para aislar el conjunto palatino. La investigación ha revelado una morfología urbana caracterizada por la existencia de grandes áreas no edificadas, vacíos que se corresponden con todo el frente meridional del alcázar, garantizando así su aislamiento y el mantenimiento de su apertura visual sobre el paisaje de la campiña creando un paisaje idílico y ajardinado con arriates, como lo describe el poeta cordobés Ibn Zaydun. De hecho, los únicos espacios edificados en este nivel inferior son dos amplias franjas extremas: la occidental, con una trama urbana de ordenación ortogonal, y la oriental, con un urbanismo menos rígido. Arquitectura Debido a la topografía del suelo, que se encuentra en pendiente, la ciudad se construyó sobre tres terrazas superpuestas, que correspondían a tres partes de la ciudad separadas por muros. La residencia califal dominaba toda el área desde la terraza superior situada al norte. La explanada media albergaba la administración y las viviendas de los más importantes funcionarios de la corte. La inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, allí se encontraban la #mezquita, los mercados, los baños y también los jardines públicos. Se advierte también una notable separación entre los espacios públicos y los privados, aun ofreciendo ambos sectores un esquema similar: un espacio abierto, porticado, actúa como antefachada monumental de una puerta de reducidas dimensiones en la que se inicia una calle o corredor quebrado que va alcanzando a los distintos salones. Los espacios más deslumbrantes son los integrados en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades extranjeras, sobre todo los Salones de Embajadores, que son dos: el Salón Occidental y el Salón Oriental, asociados ambos a sus correspondientes jardines. Gran Pórtico El Gran Pórtico era la entrada oriental al recinto del alcázar, situada frente a la plaza de armas. Originalmente estaba constituido por quince arcos, siendo el arco central herradura y los otros catorce arcos escarzanos. Posteriormente fue remodelado, eliminándose varios de los arcos más septentrionales del pórtico. El pórtico tenía unas dimensiones aproximadas de 111,27 metros de largo, 2,92 metros de ancho y 9,46 metros de alto. Jardín Alto y Jardín Bajo El alcázar de Medina Azahara cuenta con dos recintos ajardinados con una planimetría axial y adyacentes entre sí, denominados Jardín Alto y Jardín Bajo. El más oriental, el Jardín Alto, se encuentra justo delante y a la misma altura del Salón Rico. En su centro se halla un edificio conocido como Pabellón Central, que se encuentra rodeado de cuatro albercas de uso tanto decorativo como funcional para el riego de los jardines. Este jardín está rodeado de murallas en su lateral oriental, meridional y occidental. Adyacente a dicha muralla occidental pero a una altura varios metros inferior se encuentra el Jardín Bajo, que aún no ha sido excavado en su totalidad. Puerta Norte La puerta Norte se abre en el centro de la muralla septentrional, es el punto de llegada del denominado camino de los Nogales, la vía de comunicación con la ciudad de Córdoba en la época califal. La puerta presenta una disposición acodada para facilitar la defensa de la misma, a lo que se añadía el habitáculo del cuerpo de guardia desde donde se controlaba el acceso. La puerta norte así como el resto de la muralla está constituida de sillares de piedra bien formados colocados a soga y tizón. Edificio basilical superior La función de este edificio no está clara, razón por la cual recibe muchos nombres: casa militar o del ejército (Dar al-Yund), casa de los visires (Dar al-Wuzara) o, de forma más genérica, edificio basilical superior. Este edificio, situado en la parte oriental del alcázar, tiene planta basilical constituida por cinco naves, más una sexta nave perpendicular a las anteriores en su lado sur. El suelo del recinto, que aún se conserva, era de ladrillo. Los muros estaban pintados de blanco y el zócalo en almagre, siendo ambos colores utilizados también en la decoración de los arcos. Las columnas alternan fustes de colores rojo y gris, estando los de color azul coronados por capiteles de avispero y los de color rojo por capiteles compuestos. Salón de Abd al-Rahmán III o Salón Rico El denominado como Salón de Abd al-Rahman III, Salón Oriental o simplemente Salón Rico constituye la parte más valiosa de todo el conjunto arqueológico, tanto por su calidad artística, como por su importancia histórica, siendo considerado sin discusión alguna el auténtico símbolo y emblema de todo el conjunto califal de Madīnat al-Zahra. Nadie pone en duda en la actualidad que este salón era el eje central del recinto palaciego, considerado por unanimidad entre los especialistas como el salón de las grandes ceremonias palatinas, fiestas, ceremonias, recepción de embajadores extranjeros y salón del trono, por eso, no debe extrañarnos la suntuosidad y riqueza de su decoración, de la que ha derivado el apelativo de salón rico. Abd al-Rahman III, amante del boato cortesano, gustaba de impresionar a sus visitantes, a los que generalmente recibía aquí, por eso el lujo y el virtuosismo del arte califal alcanzan su punto culminante en estas habitaciones. La construcción del salón duró tan solo tres años, tal y como los investigadores han podido averiguar por las inscripciones epigráficas aparecidas en las basas y pilastras de su interior, que nos dan una cronología que va del año 953 al año 957. Por otro lado, la brevedad cronológica y la efímera vida de Madīnat al-Zahra nos aseguran, no obstante, estar ante la presencia de un conjunto decorativo y arquitectónico muy unitario, lo que nos permite admirar en este salón, sin añadidos posteriores, el arte califal omeya del reinado de Abd al-Rahman III en todo su esplendor. El salón rico no es propiamente un único espacio diáfano, tal y como su denominación nos puede llevar a creer, sino que en realidad se trata de un conjunto de espacios y salas compartimentadas, formando todas ellas en conjunto la morfología de un único salón dividido por arcadas. Estructuralmente, la sala tiene planta basilical de tres naves longitudinales con otra transversal en su entrada que hace las veces de pórtico, con unas medidas exteriores de 38 × 28 metros. Las cabeceras de estas tres naves longitudinales aparecen rematadas por arcos ciegos de herradura, en uno de los cuales, el central, se supone que estaría situado el trono desde donde el califa dirigía el ceremonial palatino. El eje central del conjunto es la nave central longitudinal, separada de las restantes naves laterales por un conjunto de seis arcadas de herradura a ambos lados, mientras que de la transversal, se separa por tres arcos también de herradura. Junto a estas tres naves centrales y en paralelo, flanqueando ambos lados, se sitúan dos naves exteriores divididas en tres cámaras de desigual tamaño. Si en algo destaca el Salón Rico, como ya hemos dicho anteriormente, es por su fastuosa decoración. En primer lugar, hay que destacar el constante uso del arco de herradura califal con policromía bicolor y con la tan característica alternación de dovelas en rojizo y en tonos carne provenientes de la piedra arenosa original destinada a la construcción, muy semejantes a las existentes en la #mezquita-catedral de Córdoba. Los arcos están sostenidos a su vez por columnas de mármol de primerísima calidad que alternan los tonos rosados con los azules claros, produciéndose de este modo un curioso juego de colores. Los fustes de las columnas aparecen rematados por los característicos capiteles de avispero. El resto de la superficie de la pared se recubría íntegramente con finos paneles decorativos tallados en mármol. El tema elegido para los paneles tenía un alto simbolismo cosmológico, algo muy en concordancia con la techumbre de madera que recubría la estancia, donde estaban representadas las estrellas en una clara alusión al firmamento. El motivo labrado en los paneles representaba el árbol de la vida, un motivo exportado desde el viejo oriente. Los tableros eran ejecutados de manera simétrica sobre un eje. Por otra parte, el relieve cortado verticalmente le proporcionaba a la decoración una calidad gráfica abstracta, mientras que la decoración interna, cortada también de manera dura, estaba constituida por facetas y cogollos de hojas, así como cálices de flores, que son motivos muy típicos del arte emiral y califal. #mezquita aljama La #mezquita aljama se encuentra fuera del recinto amurallado, situada al este del Jardín Alto. Según distintas fuentes, su construcción se realizó entre los años 941 y 945. El edificio es de planta rectangular, con unas aproximadas de 25 metros de largo y 18 metros de ancho. El templo, a diferencia de la Mezquita de Córdoba, se construyó bien orientado hacia La #Meca. Su planta se divide en dos partes principales, la sala de oración y el patio de abluciones. La sala de oración consta de cinco naves longitudinales, separadas por arquerías formadas cada una por ocho arcos de herradura perpendiculares al muro de la quibla. El patio de abluciones se encuentra porticado en tres de sus lados. El alminar es de planta cuadrada vista desde el exterior y de planta octogonal en su interior, ubicándose junto a la puerta norte del acceso al patio. Casa de la Alberca La casa de la Alberca se encuentra al oeste de la casa de Ya'far y al sur del patio de los Pilares. El núcleo del edificio es un patio central con una alberca, que da nombre al edificio. Se conservan dos de las arquerías que daban al patio, formadas cada una por tres arcos de herradura que se encontraban profusamente decorados con atauriques. Los jardines estaban decorados con plantas de poca altura como lavandas, adelfas, arrayanes, albahacas y apios. La casa habría sido construida durante los primeros años de Medina Azahara, aunque algunas zonas fueron modificadas posteriormente, como el suelo de mortero pintado de almagra que fue sustituido por el mármol blanco. Antonio Vallejo Triano ha propuesto esta vivienda como la residencia de al-Hakam II antes de su nombramiento como califa en el año 961. La casa fue excavada por Félix Hernández Jiménez y Rafael Manzano Martos entre 1975 y 1982 y continúa siendo objeto de investigaciones. Su acceso era a través de una puerta en la zona norte que llevaba directamente al patio. Detrás de las habitaciones orientales se hallaba un baño privado o hammam, de unos 80 metros cuadrados, que albergaba tres estancias que decrecían en tamaño, calentadas gracias a un hipocausto bajo su pavimento marmóreo. Yafar al-Siqlabi, cuya vivienda está junto al hammam, añadió decoración de mármol al baño en 961-62. Casa de Yafar La enorme Casa de Yafar fue construida sobre tres casas anteriores. Se encuentra entre el patio de los Pilares al noroeste y el Salón Rico al sureste. Su decoración más evolucionada ha datado su construido después del año 961, durante el reinado de al-Hakam II, lo que ha llevado a varios investigadores a apoyar la tesis de Félix Hernández Giménez de que la vivienda fue propiedad de Yafar al-Siqlabi, también conocido como Ya´far ibn Abd al-Rahmán, designado háyib (primer ministro) entre los años 961 y 971. Se comenzó a excavar por Félix Hernández entre 1970 y 1975, mientras que la portada comenzó a reconstruirse desde 1996 con sus respectivos atauriques, aunque la vivienda no se abrió al público hasta 2004, ganando esta restauración el premio #Europa Nostra tras la colocación de 120 losas de mármol y 50 de caliza violácea. Su estructura se articula alrededor de tres ámbitos espaciales, organizados en torno a sus correspondientes patios, todos ellos de distinto carácter: uno público, uno íntimo y otro de servicio. El espacio oficial es constituido por una edificación de planta asimilable a la basilical, que cuenta con tres naves longitudinales que comunican entre sí mediante puertas rematadas por arcos de herradura, así como una nave transversal abierta al patio, donde se interrumpe la correspondencia existente entre las naves longitudinales la fachada, con el objeto de adaptar esta última al espacio creado por la construcción de un baño contiguo. La fachada se organiza mediante una triple arcada de herradura soportada por columnas. En cuanto a la decoración del edificio, este se pavimentó con gruesas losas de mármol blanco, excepto en el patio, donde se emplearon piedras de caliza violácea; además, destaca la decoración de ataurique de la fachada con temática vegetal y geométrica, que también está presente en el vano de comunicación de la nave transversal y la central, que ostenta sendos tableros en los frentes y las jambas del vano. Probablemente tuvo una segunda planta, tal y como evidencian unas escaleras conservadas. El espacio privado está ocupado por una vivienda particular, con un gran patio rectangular, rodeado de habitaciones, que pertenecen al espacio de servicio de los sirvientes y esclavos. Antonio Vallejo Triano declara que la distribución de la casa indica que no era una vivienda familiar, sino una edificio para una persona de alto rango. Casa Real La Casa Real o Dar al-Mulk, se sitúa en la terraza más alta del alcázar, recibiendo este nombre ya que era la residencia del califa Abderramán III, fundador de la ciudad. Albergaba un baño privado o hammam para el califa, que fue destruido tras el año 961, cuando las fuentes históricas indican que su uso cambió como zona de enseñanza para el príncipe Hisham, futuro sucesor de al-Hakam II. Fue el primer complejo en ser excavado en 1911. El edificio se compone principalmente de tres crujías paralelas entre sí y de una parte delantera en su parte meridional, no conservada en la actualidad, que tenía una escalera situada en cada extremo para permitían bajar a la terraza inferior del alcázar. Pese a los saqueos sufridos, aún se conserva la abundante decoración pétrea con atauriques de sus muros así como la solería de barro cocido. El califa habría disfrutado de unas vistas privilegiadas desde el mirador de su residencia, tal y como se cree que existió también en el Alcázar omeya de Córdoba y en la almunia de al-Rusafa a las afueras de la ciudad. Red viaria Tras la fundación de Madínat al-Zahra y como consecuencia de la misma se efectúan una serie de realizaciones que dotarán a la nueva ciudad de una red viaria propia e independiente. Ellas se centran en el territorio occidental de Córdoba, y son: Camino de las Almunias: Un camino directo entre Córdoba y Madínat al-Zahra que, a su vez, comunica también la ciudad palatina con el camino de Sevilla por la orilla norte del Guadalquivir (Cañada Real Soriana y Camino Viejo de Almodóvar), y con las rutas que desde la puerta del puente parten hacia el sur, este y oeste. Camino de Media Ladera: Un enlace directo e independiente de Medina Azahara con el camino Córdoba-Badajoz (Yadda). Se conserva un tramo de alrededor de 1 km, con un ancho de calzada de entre 4 y 7 metros. Camino de los Nogales-Carril de los Toros: Un enlace de Madínat al-Zahra con las principales rutas situadas al este (Mérida, Toledo y Zaragoza) sin pasar por Córdoba. Camino del Oeste: Un camino secundario que unía Madínat al-Zahra con las principales almunias de la zona oeste, como la almunia de Alamiriya. El arte mueble Madínat al-Zahra no es solo arquitectura, sino que albergó, en sus momentos de mayor esplendor, una exquisita colección de arte mueble en forma de piezas de reducido formato. Actualmente, la mayor parte de las piezas están desperdigadas por colecciones y museos de todo el mundo, ya que su belleza y exotismo las convierten en piezas codiciadísimas por parte de los coleccionistas. Se exponen aquí, a continuación, algunos de los ejemplos de artes decorativas más célebres y representativos de la ciudad califal. Cervatillos de Madínat al-Zahra Según describe el cronista Ambrosio de Morales, en el siglo XVI los monjes del cercano monasterio de San Jerónimo de Valparaíso hallaron el Cervatillo de Medina Azahara y su gemela femenina en el interior de una pila de mármol, dos esculturas de bronce que funcionaban como surtidores de agua. Mientras que el Cervatillo permaneció en el monasterio, no abandonó Córdoba y finalmente terminó en el Museo Arqueológico de Córdoba, donde se expone actualmente; su homóloga femenina acabó en el monasterio de Guadalupe, donde fue expoliada durante la invasión francesa de #España y desapareció durante casi dos siglos hasta que reapareció en una subasta en 1997 en Sotheby's, siendo adquirida por un anónimo por 3,3 millones de libras esterlinas. Poco después fue trasladada al Museo de arte islámico de Doha, en Catar, donde se encuentra actualmente. Asimismo, en 1940 apareció la Cierva de Medina Azahara, aunque en las cercanías de la puerta de Almodóvar en Córdoba. A pesar de que apareció en un contexto muy diferente, durante unas obras de alcantarillado de una casa, es casi seguro que fueron realizados en el mismo taller o en la misma zona geográfica. Esta Cierva terminó siendo adquirida por el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, donde se expone hoy en día. La cerámica zoomorfa de Madínat al-Zahra Esta curiosa pieza, que según los investigadores formó parte de la vajilla de gala de alguno de los conjuntos palaciegos de la ciudad de Medina Azahara, fue adquirida por el Estado español en nombre de la Junta de Andalucía en abril del 2003 tras el desembolso de un importe de 220 000 euros a una sala de subastas londinense. Por sus rasgos morfológicos, los expertos han intuido que esta pieza de pequeñas proporciones quizás pudiese tratarse de una jirafa. Sobre su uso específico, se piensa que pudiese servir para verter algún tipo de líquido. La decoración está realizada a base de vidriado blanco, así como pequeños fragmentes de verde y manganeso. Respecto a su cronología, decir que es datada, por casi todos los expertos, en los años centrales del siglo X. El aguamanil del Louvre Se trata de una pieza zoomorfa que debió salir de #España tras el saqueo francés durante la Guerra de la independencia, encontrándose actualmente en las vitrinas del museo parisino del Louvre, donde es una de las estrellas de las salas de antigüedades islámicas. Se trata de un aguamanil en el que se distingue sin ningún tipo de dudas la figura de un pavo real. Sobre el uso de esta pieza, tal y como su nombre indica, se trataba de un recipiente destinado al almacenamiento de agua para el posterior lavatorio de las manos. Presenta la curiosidad de contener sobre su superficie una inscripción bilingüe (en árabe y latín) que nos indica el nombre del artista y la fecha de su ejecución, por lo que podemos datar a la pieza sin ningún tipo de problemas en el año 972. Otro objeto importante hallado fue la caja de marfil con inscripciones llamada píxide de Al-Mughira, que también se conserva en el Museo del Louvre. Museo El 9 de octubre de 2009 la reina Sofía de Grecia inauguraba el Museo de Medina Azahara, con el que se pretende dotar al yacimiento de unos servicios acordes a su importancia histórico-artística. Esta moderna infraestructura, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, está situada en las inmediaciones del yacimiento y se compone de un edificio de tres plantas, de las que dos son subterráneas. El centro cuenta con más de 7700 metros cuadrados de aparcamientos y un área ajardinada; en su interior tienen cabida usos tan diversos como la recepción de visitantes, la restauración de piezas arqueológicas, un auditorio, espacios adecuados para el almacenamiento de restos arqueológicos del propio conjunto, oficinas de investigación histórico-artística, una biblioteca para los estudiosos, una cafetería, tienda de libros relacionados con el yacimiento y el arte musulmán, y una zona expositiva donde se exponen las piezas más espectaculares del yacimiento, después de que muchas de ellas, como la famosa cervatilla de Medina Azahara, hayan sido trasladadas desde el Museo Arqueológico de Córdoba. En 2010 se le concedió a este Museo de Madínat al-Zahra el Premio Aga Khan de Arquitectura, prestigioso premio internacional que se otorga a los principales proyectos arquitectónicos, urbanísticos o paisajísticos del mundo musulmán, o relacionados con este. Este museo fue proyectado por los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. En mayo de 2012, le fue otorgado el premio "Museo Europeo del Año" por el Foro Europeo de Museos. Este galardón reconoce cada año a los nuevos museos que han realizado avances e innovaciones en el ámbito museístico. El museo galardonado alberga durante un año la estatua de Henry Moore "The Egg", que simboliza el premio. Bibliografía Libros MARTÍNEZ MONTÁVEZ, Pedro y RUÍZ BRAVO-VILLASANTE, Carmen (1991). #Europa Islámica. La magia de una civilización milenaria. Grupo Anaya. Grandes Obras El Sol. VALLEJO TRIANO, Antonio, dir.(1995). Madinat al-Zahra: el salón de 'Abd al-Rahman III, Junta de Andalucía, Córdoba (2000). Madinat al-Zahra 1985-2000: 15 años de recuperación, Consejería de Cultura, Dirección General de Instituciones del Patrimonio Histórico, Córdoba. (2010) La ciudad califal de Madinat al-Zahrā: Arqueología de su excavación. Almuzara. LÓPEZ-CUERVO, Serafín (1985). Medina Az-Zahra: ingeniería y forma. Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, Madrid. HERNÁNDEZ GIMÉNEZ, Félix (1985). Madinat Al-Zahra: arquitectura y decoración. Patronato de la Alhambra, Granada. VELÁZQUEZ BOSCO, Ricardo (1912). Medina Azahra y Alamiriya: arte del Califato de Córdoba. Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Madrid. JIMÉNEZ MARTÍN, Alfonso (1989). El arte islámico. Grupo 16 D.L., Madrid. RICE, David Talbot (2000). Arte islámico. Destino, Londres. LASALA, Magdalena (2004). Abderramán III: el gran califa de al-Andalus. Temas de hoy, Barcelona. Valedón Baruque, Julio (2001). Abderramán III y el califato de Córdoba. Debate, Barcelona. VALLVÉ, Joaquín (1992). El Califato de Córdoba. Mapfre, D.L., Madrid. VAN UFFELEN, Chris (2010). Museos. Arquitectura. Potsdam: h.f.ullmann publishing. pp. 356-359. ISBN 978-3-8331-6058-5. Hernández Giménez, Félix: Madinat Al-Zahra. Patronato de la Alhambra y Generalife (1985). ISBN 84-505-1472-X Pavón Maldonado, Basilio: Memoria de la excavación de la Mezquita de medinat Al-Zahra. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC (1966), ISBN 84-00-03402-3 Hemeroteca Poyato, F. J., “La Junta ultima las primeras expropiaciones y el censo de casas ilegales en Medina Azahara”, ABC, 30.01.2009 Disponible en: http://www.abc.es/hemeroteca/historico-30-01-2009/sevilla/Cordoba/la-junta-ultima-las-primeras-expropiaciones-y-el-censo-de-casas-ilegales-en-medina-azahara_912795522444.html Archivado el 28 de diciembre de 2009 en Wayback Machine. [28/04/2009] A. R., “Nuestras casas embellecen el monumento omeya”, El Día de Córdoba, 06.10.2008 Disponible en: http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/246690/las/pitas/bloquea/medina/azahara/para/exigir/agua/y/defender/su/futuro.html [28/04/2009] El Economista, “El PSOE cree que es el momento de marcar el procedimiento para solucionar las parcelas de Medina Azahara”, 20.06.2008 Disponible en: http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/611123/06/08/Cordoba-El-PSOE-cree-que-es-el-momento-de-marcar-el-procedimiento-para-solucionar-las-parcelas-de-Medina-Azahara.html [28/04/2009] Planelles, M., “Medina Azahara se quedará sin chalés”, El País, 25.11.2007 Disponible en: http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Medina/Azahara/quedara/chales/elpepuespand/20071125elpand_2/Tes [28/04/2009] Romero, Ana, “Icomos insta a "restituir la legalidad" en Medina Azahara”, Diario Córdoba, 14.11.2007 Disponible en: https://web.archive.org/web/20110710125008/http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=363060 [28/04/2009] Guerrero, M., “Aguilar acepta la última delimitación BIC pero exige una salida para las parcelas”, Diario Córdoba, 20.10.2006 Disponible en: https://web.archive.org/web/20061111171339/http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=279754 [28/04/2009] Planelles, M., “La Junta denunció 347 obras ilegales en Medina Azahara entre 1995 y 2003”, El País, 25.10.2006 Disponible en: http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Junta/denuncio/347/obras/ilegales/Medina/Azahara/1995/2003/elpepiautand/20061025elpand_6/Tes/ [28/04/2009] Revistas Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 1. Córdoba, 1987. AGOTADO. Presenta las Actas de las I Jornadas sobre Madínat al-Zahra, "Estudios" y la "Crónica del Conjunto" entre 1985 - 1987. 193 páginas. Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 2. Córdoba, 1988-90. Cuenta con diversos artículos en "Estudios", la sección "Varia" y la "Crónica del Conjunto" entre 1988 - 1990. 222 páginas. Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 3. Córdoba, 1991. Se recogen en este volumen las Actas de las II Jornadas de Madínat al-Zahra, al-Andalus antes de Madinat al-Zahra, y la "Crónica del Conjunto" de 1991. 242 páginas. Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol 4. Córdoba, 1999. Reproduce diferentes artículos en "Estudios", "Varia" y la "Crónica del Conjunto" entre 1992 - 1997. 296 páginas. Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 5. Córdoba, 2004. Se recogen en este número las Actas de las IV Jornadas de Madínat al-Zahra, Nuevas investigaciones sobre e Califato de Córdoba en "Estudios" y la "Crónica del Conjunto" entre 1998 - 2003. 527 páginas. ISSN 1139-9996 #andalus #cordoba #medinaazahara